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Nuestro ingreso al bachillerato, Liceo Arístides Rojas de San Felipe. Año 1949

19.10.12 | por Hugo Álvarez Pifano [mail] | Categorías: Semblanzas, Colaboradores, Venezuela, Crónica, Hugo Álvarez Pifano

No era para menos, todos estábamos sumamente emocionados, habíamos terminado la escuela primaria y nos encaminábamos a estudiar en el Liceo Arístides Rojas de San Felipe. A la sazón, el dictador Marcos Pérez Jiménez había confinado en el estado Yaracuy a una élite de profesores pertenecientes al Partido Comunista de Venezuela y al partido Acción Democrática, lo que hacía de ese pequeño liceo, el de mejor distinción académica de toda Venezuela, por la calificación de sus docentes. Entre algunos, se encontraban Federico Brito Figueroa, Manuel Vicente Ledesma, Andrés Castillo Vásquez, Norberto Díaz, Carlos Álvarez Amengual y muchos más que escapan al recato infiel de la memoria. Los alumnos, éramos unas joyas que a partir de esa fecha, echamos a andar nuestra presencia en todas las actividades que Venezuela reclama para su desarrollo como un país moderno y aún, hoy en día, nos asomamos a su amplia ventana, para contribuir como podemos y para ver con tristeza lo que va quedando de nuestra nación. Esta es la lista de mis compañeros, en el primer año de bachillerato.

Manuel Gabriel Alcalá Palencia, Freddy Pérez Guzmán, Sergio Vinicio Alcalá Palencia, Carmelo José Pifano Garrido, Juan Reyes Moro, Oriol Jesús Elorza Garrido, Gustavo Adolfo Morales Urbano, Hernani Camacho Moro, Otto Kreubel Palaviccini, Alberto Bortone Alcalá, Silka Alcalá Domínguez, Felicidad Garrido, María Aída Angulo, Yolanda Leal, Mirna Quiroga, Belkis Leal, Mario Gallo, Gonzalo Perillo, Dámaso Mújica, Héctor Jiménez, Pastor Figueira, Julio Bravo, Alfredo Perillo, David Herrera, Armando Espinoza, Trino Pérez, Jesús Pérez, Héctor Emán, César Guevara Iglesias, Tomás Perruolo y el suscrito, Hugo Afranio Álvarez Pifano.

En ese año -1949- se encontraba al frente de la unidad sanitaria de San Felipe el doctor Luis José González Herrera, un médico especialista en sanidad, con postgrados en el exterior, no era yaracuyano, pero se había casado con una de las muchachas más bellas de la región: Ítala Serva, hija de María Murzi, de prosapia local, y de don Carmelo Serva Cardarelli, italiano, dueño de haciendas de cacao y casas de comercio. El hijo mayor del matrimonio, era Giannino –un nombre típico italiano- pero nosotros lo llamábamos “dañino” tal vez, porque siempre se mantuvo alejado de nuestro grupo. Entonces, ocurrió algo insólito, el doctor González Herrera dispuso, por primera vez en la historia del Yaracuy, que para ingresar al liceo se debía presentar un Certificado de Salud. ¡Fin de mundo! ¿En qué consistía ese certificado de salud? Primero, un examen de sangre (perfil 20, como se diría ahora, con examen de heces y orina), radioscopia pulmonar y examen físico.

Nos entregaron una latita de metal para la muestra de heces y un tarrito plástico para la de orina. Debo decir que ambos depósitos fueron adquiridos en la “Farmacia Central” del Dr. Vicente Pifano Capdevielle, donde mi primo Carmelo Pifano, su hijo, tenía acceso y de allí tomó una latita adicional. Carmelo dirigió sus pasos al barrio Caja de Agua, lugar habitual de perros realengos, donde no tardó en sentir un olor nauseabundo. En efecto, en ese sitio un perro enfermo había depositado una gran plasta de excremento pestilente, visitada por moscas negras y verdosas, un contenido horrendo, digno de la última paila de los tormentos del infierno, concebida en la peor pesadilla del Dante. Allí Carmelo tomó una muestra y la colocó en una latita y sobre el papel de la tapa escribió: Tomás Perruolo. Ese mismo día se presentó a la unidad sanitaria. La enfermera de turno le pregunto: -trajo usted la muestra de heces. A lo que respondió: -Sí, aquí la tengo conmigo. -Pues bien, colóquela en aquel mesón, junto con todas las otras. Carmelo fue, depositó su muestra y la otra con el nombre Tomás Perruolo, no sin antes retirar la muestra propia que Perruolo había colocado unos minutos atrás. Al día siguiente, se notaron movimientos nerviosos y carreras no habituales en la unidad sanitaria del pueblo, se convocó a una junta médica, integrada por los 7 médicos de San Felipe. Todo este revuelo lo había provocado un examen, cuyo tenor expresaba lo siguiente:

El análisis de las heces de Tomás Perruolo (11 años) ameritó un estudio fecal especial, que arrojó los siguientes resultados:

1.- Estudio bioquímico. Examen de las características generales de las heces, Ph, color, consistencia y apreciación olfativa: Olor nauseabundo, aspecto horrible, consistencia desagradable y hedor insoportable, todas ellas impropias de un adolescente que lleva una vida normal en el ceno de una familia venezolana de clase media.
2.- Búsqueda de huevos y parásitos: Se ha detectado la presencia de embriones, larvas y gusanos, que corresponden a la más amplia existencia de las siguientes especies: Áscaris lumbricoides; Ancylostoma; Necator americanus; Trichuris trichiura; Capillaria; Strongyloides stercoralis rabditiforme; Enterobius vermicularis hembra;Trichostrongylus; Taenia solium estróbila, progótidos; Taenia saginata estróbila; Diphyllobothrium pacificum; Proglótidos; Dipylidium caninum; Estróbila, proglótidos; Hymenolepis; Hymenolepis diminuta; Fasciola hepática; Paragonimus peruvianus; Clonorchis; Schistosoma mansoni; Echinostoma; Meloidogyne.
3.- Microbiología. Análisis microbiológico de las heces, lo que permite conocer si existe infección bacteriana y el tipo de germen implicado: En efecto, observamos múltiples infecciones, de diversa índole, bacterias, protozoarios, líquenes, hongos y microbios, en especial los siguientes: Entamoeba histolytica; Entamoeba dispar; Entamoeba coli; Entamoeba hartmanni; Entamoeba polecki; Endolimax nanaIodamoeba bütschlii; Blastocystis hominis; Giardia lamblia; Trichomonas hominis; Enteromonas hominis; Retortamonas intestinales; Chilomastix mesnili Trofozoítos; Dientamoeba fragilis; Balantidium coli Trofozoítos; Isospora belli Ooquistes; Cryptosporidium sp; Cyclospora cayetanensis; Sarcocystis; Enterocytozoon bieneusi; Encephalitozoon.
4.- Recomendaciones: Se sugiere decretar una alerta médica, aislar al paciente y tomar las medidas conducentes a proteger a la colectividad yaracuyana de una epidemia de infecciones sin precedentes. Convocar de inmediato a una junta médica.

En efecto, la junta médica se reunió, estuvo presidida por el más antiguo de los médicos activos en el estado Yaracuy, el Dr. Amadeo Saturno, procedente de la Universidad de Nápoles, quien sentenció: la clínica es soberana, si el examen del paciente indica un estado saludable, los análisis de laboratorio nunca pueden contradecir a la clínica. El niño luce bien y hasta parece inteligente. Hay que realizar un nuevo examen y tantos como sea necesario. Se realizó un nuevo examen de heces, el cual demostró que Tomás Perruolo estaba tan sano como un pescado, recién salido del río Yurubí en un día de sol.

Para terminar esta historia, debo decir que el Dr. González Herrera era buen amigo de Vicente Pifano y frecuentaba la Farmacia Central. Un día escuchó a Carmelo decir, como quien no quiere la cosa: -Mi primo Hugo siempre anda jugando con unas laticas. A partir de ese momento, el médico sanitarista nunca jamás me dirigió la palabra. Durante el gobierno del Presidente Luis Herrera Campíns, la cartera de sanidad la desempeñó el Dr. González Herrera. En esa época yo estaba en Centroamérica, como encargado de la embajada de Venezuela en Tegucigalpa, Honduras. En la visita oficial del presidente de Venezuela, nos sentamos en una mesa de trabajo y todo el tiempo me estuvo mirando “como gallina que mira sal” Años más tarde, me encontraba como embajador de Venezuela en Guyana, y en la visita del presidente Jaime Lusinchi, nos sentamos otra vez en una mesa de trabajo, -esta vez él fungía como diseñador del programa de cooperación sanitaria, no estoy seguro, pero creo que era el gobernador del estado Amazonas- nuevamente, siempre me estuvo mirando de la misma manera: como “gallina que mira sal” En ese momento me dije a mi mismo: ¡Por Dios! este hombre continúa pensando que yo fui quien alteró el examen de heces del “amigo Tom”, uno de mis compañeros de infancia, que más aprecio y de quién conservo el mejor de mis recuerdos. Entonces, me reí y para mis adentros murmuré: ¡Carmelo, tu haz echado grandes vainones en el estado Yaracuy! Pero, este ha sido uno de tus mejores y más duraderos.

Fotografías:
1.- El moderno Liceo Arístides Rojas de San Felipe, estado Yaracuy
2.- El viejo Liceo Arístides Rojas, como aparecía en 1949, en una casa colonial

Hugo Alvarez PifanoHugo Álvarez Pifano, musicólogo y crítico de música, especializado en la ópera y en temas musicales de Venezuela. Entre 2001 y 2011 ha sido columnista de música, de periódicos y revistas del país. Ha escrito en publicaciones especializadas de Italia, Gran Bretaña, Estados Unidos de América, Dinamarca, Brasil, Colombia, Honduras, Kenya, Etiopía y Guyana. Estudió en la Esc. de Música de Barquisimeto (1951-1956); en la Esc. José Ángel Lamas de Caracas (1957-1958) y en el Conservatorio Luigi Cherubini de Florencia (1960-1963). Es autor de tres libros: El vals venezolano, historia y vida (Fund. Arts World Millenium, 2100. Caracas, 2007); Cantantes líricos de Venezuela (Fund. Arts World Millenium, 2100. Caracas, 2010); Historia de la música de Venezuela (en prensa). Así mismo ha escrito 3 libros sobre música y temas costumbristas, sin publicar. Doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de Florencia, (1958-1963); Master en Derecho Internacional del Instituto de Formación Profesional e Investigaciones de las Naciones Unidas, N. Y., 1973; Postgrados en Ciencias Políticas (1978) y Teoría Política (1980) en la Universidad de Brasilia. Diplomático con carrera de 36 años en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela. Embajador de Venezuela en Guyana, Haití y el Reino de Dinamarca; Encargado de Negocios ad hoc en Kenia y Etiopía; Cónsul General de Venezuela en Río de Janeiro y Sao Paulo, Brasil; funcionario diplomático en las embajadas de Venezuela en Colombia, Brasil y Honduras; asesor, representante alterno y representante de Venezuela en la Comisión de Asuntos Jurídicos de las Naciones Unidas (1971-1978); miembro, participante y jefe de la delegación de Venezuela en 29 conferencias internacionales; y le fueron encomendadas 38 misiones especiales; en el servicio interno de la Cancillería venezolana fue Director de Tratados; Jefe de Gabinete del Canciller Ramón Escobar Salón y colaborador cercano de los Cancilleres Ignacio Iribarren Borges, Arístides Calvani y Simón Alberto Consalvi. Es autor del libro “Manual de los Tratados Internacionales de Venezuela” Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela (1972).

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Comentario De: Alejo Urdaneta [Visitante]

El anecdotario de Hugo Álvarez Pifano es una muestra del sentido de humor del venezolano. Hugo tiene el don de narrarlo con la tensión de un buen cuento, respetando el ritmo del lenguaje y, sobre todo, haciendo del relato un motivo de curiosidad.
Seguiremos leyendo las historias de nuestras gentes, de los pueblos que nos enseñan un modo de vida diferente al de las grandes ciudades.
Gracias, amigo.
Alejo

19.10.12 @ 17:44
Comentario De: Luis Kontorovsky [Visitante]
5 stars

Excelente anecdota, eso y mucho mas era frecuente practica de los estudiantes de esa epoca y tambien de ahora, aunque se pierde el verdadero sentido de la amistad y solo podemos ver otra serie de maldades lejos de simples bromas como la comentada, hoy en dia es la practica malsana de picardias pero cargadas de costumbres daninas a la sociedad. Lo felicito, me hizo recordar mis tiempos de estudio teneger. Gracias.

19.10.12 @ 20:28
Comentario De: Rafael Vicente Gimenez A. [Visitante]

Hugo:

Que narrativa tan buena, lo he disfrutado y rememorado hasta mas no.
Conoci a Carmelo y comparti muchas "jodederas" con el, pero nunca supe de esta tremendura.
Por otra parte, me hicistes recordar los años dorados de estudio en nuestro querido Liceo Aristides Rojas, donde hice todo mi Bachillerato y forme parte de la 1ra. Promocion de Bachilleres(año 1960), que llevo por Nombre de Nuestro querido y recordado Rafael Angel Estrella, cariñosamente El Teacher.
Estoy muy agradecido de haber leido todo esto. Lo compartire con amigos y paisanos.
Un fraterno abrazo.Rafael(Chente) Gimenez

20.10.12 @ 09:43