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Juan Manuel Olivares, el primer músico académico en la vida colonial de Venezuela

31.08.14 | por Hugo Álvarez Pifano [mail] | Categorías: Colaboradores, Música, Biografías, Hugo Álvarez Pifano

1.- El primer compositor de atributos auténticamente venezolanos
A Juan Manuel Olivares (Caracas, 1760 - 1797) se le suele mencionar como el primer compositor de atributos auténticamente venezolanos (1) y en efecto, Juan Manuel Olivares fue un músico de condiciones excepcionales -compositor, ejecutante de órgano, clavecín y violín- de la clase de los pardos, autor por excelencia de música catedralicia y quien ha pasado a la posteridad como el más culto y más antiguo de los compositores de la Colonia. Al escuchar su música nos damos cuenta de estar en presencia de un creador de una gran fuerza emotiva, que nos cautiva por su espontaneidad y su pasión, y porque logró- dentro de un medio caracterizado por una gran escasez de recursos materiales, en especial instrumentos musicales y medios técnicos- hacer música de muy buena factura a partir de las cosas más sencillas. Pero, lo más sorprendente de Olivares es su personalidad musical: un hombre que no se dedicó solamente a copiar modelos traídos de Europa, sino que colocó en su música un alma, hecha con los colores, medida del ritmo y armonía, correspondientes al primer compositor auténticamente venezolano.

2.- Un músico hecho a retazos de un gran esfuerzo personal
Si bien los documentos históricos de que disponemos para reconstruir la vida de Juan Manuel Olivares son escasos, las cuartillas de su música, escritas de su puño y letra son numerosas, lo que nos permite analizar con transparencia su obra musical, que a fin de cuentas es lo que importa para un músico de la Colonia -estamos hablando querido lector, para que comience a darse cuenta- de un hombre dedicado a una actividad reputada en ese medio social de la Caracas colonial como insignificante y poco rentable, por lo tanto condenado a llevar una existencia muy humilde, por añadidura debemos también decir que era un músico pardo (mulato libre de esclavitud), lo que lo dejaba fuera de toda posibilidad de recibir educación de cualquier tipo: un ser humano degradado y condenado a su suerte. Pero, como se suele decir, Dios aprieta pero no ahorca. Andaba por ahí un hombre maravilloso, un sacerdote con gran dedicación a la música y una cabeza llena de proyectos musicales, Don Pedro Ramón Palacios y Sojo, el llamado Padre Sojo, quien le dio asistencia, educación, lo puso en contactos con enseñantes y años más tarde, cuando fundó la llamada “Academia de Chacao” lo colocó al frente de la misma. Para esa fecha Juan Manuel Olivares se perfilaba como un joven músico muy culto y en vías de construir una sólida obra de música religiosa, que lo respaldaría en el seno de la sociedad colonial de Caracas (2).

3.- Análisis de su obra musical
Hasta nosotros han llegado 7 obras de Juan Manuel Olivares, seis composiciones de música sacra y una de música profana: a.- Stabat Mater para cuatro voces e instrumentos. b.- Salve Regina para tres voces y orquesta. c.- Lamentación primera del Viernes Santo para tenor y orquesta. d.- Magnificat con fuga final. e.- Salmo para las Vísperas de Nuestra Señora de la Merced. f.- Motetes a dúo. g.- Dúo de violines.

3, a. - Stabat Mater para cuatro voces e instrumentos.
El Stabat Mater es un poema latino del Siglo XIII, escrito en forma de secuencia, que describe el estado de dolor en que quedó la Madre de Dios, al contemplar a su hijo colgado de la cruz. Su carga emotiva es talmente conmovedora, que con rapidez se hizo una de las plegarias más rezadas y al poco tiempo llegó a formar parte de los oficios eclesiásticos, como la secuencia propia de la Virgen de los Dolores. En todas partes y a través de los siglos, los compositores han tomado este poema para realizar obras musicales muy inspiradas, de notable belleza y de una gran elevación espiritual: Palestrina, Scarlatti, Vivaldi, Haydn, Pergolesi, Liszt, Rossini, Donizetti, Verdi, Salieri, Perosi, Dvorak, Poulenc, Szymanowski, Penderecki y en Venezuela, Juan Manuel Olivares, quien compuso su obra en 1791, esto es 55 años después del famoso Stabat Mater de Pergolesi (1736).
Se trata tal vez de la más inspirada creación de Olivares, en toda ella- preludios, interludios y partes finales- se percibe un profundo dolor, a través de los 6 solos de soprano, 3 de contralto, 3 dúos y 8 números corales, que conforman una obra profundamente imbuida en sentimientos de aflicción. La instrumentación y el tratamiento armónico son sencillos y las frases melódicas, las modulaciones y el acompañamiento instrumental de los solos de los cantantes, al decir del maestro Juan Bautista Plaza (3), recuerdan al estilo de su homónimo italiano del Siglo XVIII Juan Bautista Pergolesi.

3, b.- Salve Regina.
Salve Regina es la más popular y conocida oración católica dedicada a la Virgen María. Su origen se suela reportar al Siglo XI, en forma de una secuencia con cambiantes versiones en su texto, que se solía cantar en diversas circunstancias, en especial en la liturgia de las horas. Desde muy antiguo, muchos compositores han puesto música a esta oración “insuperada en pureza de estilo y de expresión patética y emocionante”. Tal vez la más famosa es la de G. B. Pergolesi, para soprano, 2 violines, viola y órgano y de la cual se dice, se inspiró Olivares para componer la que probablemente es su obra maestra.
El Salve Regina de J. M. Olivares tiene la elevada consideración, de ser conceptuada como una de las mejores obras de todo el repertorio de la música colonial venezolana. Está integrada por 5 partes, cuyos movimientos y desarrollo se disponen en un mismo orden, esto es, dos trozos lentos y un allegro, otros dos trozos lentos y compases finales que conducen a un allegro apenas sugerido, pues se trata de una obra de simetría irregular: 1.- Andante en Re mayor. Coral. Como en todas las obras de la música colonial el tratamiento coral es homofónico y la melodía que cantan las voces se va construyendo por grados conjuntos. La orquesta realiza el acompañamiento, mientras el primer violín toma los pasajes melódicos para realizar florituras y diversos ornamentos. 2.- Andante en Sol menor. 3.- Allegro en Sol Mayor. Coral. Contrasta por su forma modal y rítmica con las dos partes anteriores, así mismo por su estilo de imitación contrapuntístico. 4.- Larghetto. Comienza y concluye en la tonalidad de Mi menor, pero la parte central en la cual se alterna con el coro, solos de tenor y de soprano, está escrita en Sol mayor. 5.- Largo. Coro final en Re mayor. Como en la primera parte se trata de un trozo coral de estilo homofónico.

3, c.- Lamentación primera del Viernes Santo, para tenor y orquesta.
Es probable que J. M. Olivares para la composición de esta obra, haya tenido como modelos de inspiración algunos compositores italianos contemporáneos con él. Como es sabido, para la Iglesia Católica el Viernes Santo es el día de la muerte de Nuestro Señor Jesucristo, en ese día no se celebra la eucaristía, ni se tocan campanas, es una jornada para las lamentaciones, en que según la tradición evangélica se entona una de las partes del canto lúgubre de Jeremías. En consecuencia, desde tiempos antiguos los músicos solían componer obras sagradas alusivas a ese evento. Hay tres piezas de importancia, concebidas dentro de este orden de ideas y que bien pudieron ser conocidas por Olivares, ellas son: Lamentazione prima del venerdì Santo in Fa, para soprano con violín y órgano, de Fedele Fenaroli (1730 –1818); Lamentazioni del venerdì santo de Raimondo Mei, para tenor y dos órganos concertantes (1740- 1812); y, Lamentazione prima di venerdi santo en Do mayor de Giovanni Paisiello (1740 –1816). Se trata de un solo de tenor de carácter lírico, concebido dentro de los moldes de las arias de la música de cámara italiana.

3, d.- Magnificat con fuga final.
El magníficat es un cántico tomado de uno de los pasajes bíblicos más famosos del Nuevo Testamento (Evangelio de Lucas 1: 46-55), que se relaciona con la Virgen María madre de Nuestro Señor Jesucristo, cuyas palabras iniciales son: Magníficat anima mea Dominum (Proclama mi alma la grandeza del Señor) Para la Iglesia Católica es el ideario de lo que representó para María haber sido elegida por Dios como madre del Salvador. Su ubicación histórica es la visita que María hace a su prima Isabel, en el pequeño pueblo de Ain Karim a pocos kilómetros de Jerusalén. Este pasaje bíblico es uno de los más estudiados por la teología del catolicismo, objeto de una homilía de Juan Pablo II, Documento de Puebla Nº 297: “El Magníficat es espejo del alma de María. En ese poema logra su culminación la espiritualidad de los pobres de Yahvé y el profetismo de la Antigua Alianza. Es el cántico que anuncia el nuevo Evangelio de Cristo; es el preludio del Sermón de la Montaña” Así mismo, desde hace muchos siglos ha sido musicalizado por músicos de todos los países del mundo. En lo que se refiere a la historia de la música de Venezuela esta espléndida obra de nuestra música colonial no se sabe si fue escrita por Juan Manuel Olivares o José Ángel Lamas. La razón de su localización en esta sede responde a que la copia que ha llegado hasta nosotros se encuentra relativamente más cerca de la Colonia, período de Olivares, que de los inicios de la Independencia, época de Lamas (4).

3, e.- Salmo 1º para las Vísperas de Nuestra Señora de la Merced.
Compuesto por el Maestro Juan Manuel Olivares y un discípulo suyo. Canto, alto, 2 violines, bajo, 2 oboes, 2 trompas.
En los Oficios Divinos es la oración de la tarde que corresponde en la Liturgia de las horas, en el quinto lugar, después de laudes, tercia, sexta, nonas, vísperas y completas. Se cuenta que en el Siglo XIII, numerosos cristianos cayeron prisioneros de los islamitas, el precio a pagar era un cambio de fe o la pérdida de la vida. (Aún en el Siglo XXI está ocurriendo la misma práctica en países del Islam). La Virgen María se apareció a todos los cautivos: al Rey Jacobo de Aragón, a Raimundo de Peñafort y a San Pedro Nolasco, les indicó que sería de sumo agrado a su hijo, la institución de una orden religiosa para la liberación de los cautivos en poder de los infieles. Así se hizo –Orden de los Cautivos- y se estableció la costumbre de rezar una oración a la Virgen de la Merced.

3, f.- Motetes a dúo
Obra para tiples 1º y 2º, con acompañamiento de bajo cifrado.

3, g.- Dúo de violines.
Es la única obra de Juan Manuel Olivares de música profana, como se solía llamar a la música que no era ejecutada en las iglesias.

Notas:
1.- Es el compositor de La Colonia de mayor divulgación o como se diría en el lenguaje de nuestros días, más publicitado: Plaza, Juan Bautista. “Juan Manuel Olivares, el compositor venezolano más antiguo”. Revista Nacional de Cultura, Nº 63, Caracas, julio-agosto, 1947 (trabajo reeditado por el Ministerio de Educación, en una separata publicada en 1960, en ocasión del homenaje con motivo del nacimiento del compositor). Más tarde, en el momento mismo de aparecer, la “Revista Musical de Venezuela” publicó este mismo trabajo en su primer número, mayo-agosto de 1980. Posteriormente, después de 10 años, la Fundación Vicente Emilio Sojo lo recogió en un libro intitulado “Temas de música colonial venezolana” con la firma del mismo Juan Bautista Plaza. Carlos F. Duarte realizó un erudito estudio intitulado “Los Olivares en la cultura venezolana” publicado en el Boletín Histórico de la Fundación John Boulton, en 1967. Este mismo trabajo fue nuevamente publicado en la Revista Musical de Venezuela, Nº 8, 1987. Después es el turno de Israel Peña en su libro “El milagro musical de la Colonia” publicado por el Instituto de Nacional de Cultura y Bellas Artes, Caracas, 1967; más adelante Ildefonso Leal en su libro “Nuevas crónicas de historia de Venezuela” y para no hacer más largas estas acotaciones, lo escrito por Ramón de la Plaza, José Antonio Calcaño, Alberto Calzavara y Ernesto Magliano en sus conocidas obras: Ramón de la Plaza, Ensayos sobre el arte en Venezuela. Ediciones de la Presidencia de la República, 1977; José Antonio Calcaño. La ciudad y su música. Caracas 1958; Alberto Calzavara, Historia de la música en Venezuela, período prehispánico. Fundación Pampero, Caracas, 1987; Ernesto Magliano, Música y músicos de Venezuela, Apuntes históricos y biográficos. CVG, Caracas, 1976.
2.- Al hacer esta afirmación hay que aclarar tres conceptos: 1º. En la Colonia venezolana existían músicos blancos muy cultos y representativos, pero si examinamos la obra musical de Olivares, ésta no queda por debajo de los trabajos musicales de ninguno de ellos, por lo tanto se le puede dar un sitio de preeminencia. 2º. Algunos musicólogos afirman que Olivares se formó solo y a esfuerzo propio. Decir que el Padre Sojo lo ayudó no contradice este hecho, pues su talento, esfuerzo personal y dedicación, unido a la asistencia del Padre Sojo, cuajaron la obra de un gran músico. 3º. Para concluir, se afirma que Juan Manuel Olivares es un músico anterior al Padre Sojo, lo que se quiere hacer con esta afirmación de José Antonio Calcaño, es un deslinde entre los músicos que el Padre Sojo encontró y trabajó con ellos, y los que vinieron después. Cuando Olivares nació el Padre Sojo tenía 19 años. Pero si existe un hecho que es necesario aclarar. Se dice que Juan Manuel Olivares fundó la Sociedad Filarmónica de Caracas, esto ocurrió 10 años antes de que naciera. Se trata sin lugar a dudas de un Maestro Olivares, otra persona –tal vez un maestro español- distinto a Juan Manuel Olivares el Maestro venezolano.
3.- Plaza, Juan Bautista. Temas de música colonial venezolana. Fundación Vicente Emilio Sojo, Caracas, 1990.
4.- Durante mucho tiempo los manuscritos de las obras de los músicos de la colonia reposaron en los archivos de la Escuela José Ángel Lamas regentada por Vicente Emilio Sojo, nadie tuvo acceso a ellos, salvo algunos privilegiados (el Maestro Juan Bautista Plaza, fue muy respetado por Sojo. No así el Maestro José Antonio Calcaño, quien no disfrutó de sus favores). Después de la muerte de Sojo de estos documentos se apropió José Antonio Abreu, mucho más hábil que Sojo para ocultar partituras de interés histórico (solo las puso a disposición de musicólogos extranjeros que lo adulaban y servían). No ha sido fácil para los musicólogos venezolanos encontrar documentos históricos de su país que estudiar.

Imágenes:
1.- Juan Manuel Olivares, retrato a creyones de colores, del escritor, ensayista, articulista, politólogo y diplomático de carrera, Leandro Area Pereira. (Foto de presentación).
2.- Oratorio de San Felipe Neri
3.- Stabat Mater: el inmenso dolor de María ante su hijo crucificado.
4.- Salve Regina, la más popular y devota oración católica dedicada a la Virgen María.
5.- El viernes santo, día de la muerte de Nuestro Señor Jesucristo.
6.- Magnificat, la vivencia más feliz de la madre de Dios al lado de su prima Isabel.
7.- Virgen de la Merced. Museo de Bellas Artes, Valencia, España.

Hugo Alvarez PifanoHugo Álvarez Pifano, musicólogo y crítico de música, especializado en la ópera y en temas musicales de Venezuela. Entre 2001 y 2011 ha sido columnista de música, de periódicos y revistas del país. Ha escrito en publicaciones especializadas de Italia, Gran Bretaña, Estados Unidos de América, Dinamarca, Brasil, Colombia, Honduras, Kenya, Etiopía y Guyana. Estudió en la Esc. de Música de Barquisimeto (1951-1956); en la Esc. José Ángel Lamas de Caracas (1957-1958) y en el Conservatorio Luigi Cherubini de Florencia (1960-1963). Es autor de tres libros: El vals venezolano, historia y vida (Fund. Arts World Millenium, 2100. Caracas, 2007); Cantantes líricos de Venezuela (Fund. Arts World Millenium, 2100. Caracas, 2010); Historia de la música de Venezuela (en prensa). Así mismo ha escrito 3 libros sobre música y temas costumbristas, sin publicar. Doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de Florencia, (1958-1963); Master en Derecho Internacional del Instituto de Formación Profesional e Investigaciones de las Naciones Unidas, N. Y., 1973; Postgrados en Ciencias Políticas (1978) y Teoría Política (1980) en la Universidad de Brasilia. Diplomático con carrera de 36 años en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela. Embajador de Venezuela en Guyana, Haití y el Reino de Dinamarca; Encargado de Negocios ad hoc en Kenia y Etiopía; Cónsul General de Venezuela en Río de Janeiro y Sao Paulo, Brasil; funcionario diplomático en las embajadas de Venezuela en Colombia, Brasil y Honduras; asesor, representante alterno y representante de Venezuela en la Comisión de Asuntos Jurídicos de las Naciones Unidas (1971-1978); miembro, participante y jefe de la delegación de Venezuela en 29 conferencias internacionales; y le fueron encomendadas 38 misiones especiales; en el servicio interno de la Cancillería venezolana fue Director de Tratados; Jefe de Gabinete del Canciller Ramón Escobar Salón y colaborador cercano de los Cancilleres Ignacio Iribarren Borges, Arístides Calvani y Simón Alberto Consalvi. Es autor del libro “Manual de los Tratados Internacionales de Venezuela” Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela (1972).

 

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Desangelado - Capítulo 16

30.08.14 | por Eduardo Casanova [mail] | Categorías: Extractos, Libros, Novela, Literatura, Capítulo

Desangelado
(novela)

Eduardo Casanova

Primera parte

Capítulo 16

Hacia el final de la campaña electoral del 63 Ángel Almalegre perdió buena parte del impulso. Lo acusaron de derrotista cuando sostuvo que no solo no ganarían, sino que el doctor Aris-Gorrochoteguiurzúa “¡Melodio Sí Sabe!” quedaría en un cuarto o quinto lugar. Los altos jefes del FIVE se rasgaron las vestiduras y alguno hasta dijo que todos debían suicidarse en masa lanzándose a las aguas del océano proceloso ¡Oh, oh, oh, dioses del Olimpo! Cómo era posible que el encargado de las juventudes aristas, o aris-gorrochoteguiurzuistas, nothing less, dijera que no iban a ganar. Así se desmoralizarían los votantes y entonces sí que no les iba a ser posible ganar. Pero Almalegre insistió y hasta se puso agresivo contra los que desde agosto habían sustituido el triunvirato inicial para organizarse a la manera de cualquier partido político. Habían descuidado la tarea más importante, que era la de coordinar todo lo relativo el conteo y vigilancia de los votos en todos y cada uno de los sitios en donde hubiese votaciones. Hacer campaña electoral no es difícil, les dijo, lo difícil es defender los votos; los del Panaderos, y los Endocrinos tienen gente hasta en el más pequeño de los lugares en donde se va a votar, nosotros no; y nos van a quitar votos para repartirlos muy amablemente entre ellos mismos como les dé la gana. La discusión estuvo a punto de llegar al rojo vivo, a no ser por la intervención directa de Aris-Gorrochoteguiurzúa “¡Melodio Sí Sabe!,” que sin defender del todo a Ángel, exigió que se hiciera un serio esfuerzo por organizarse para defender los votos y le pidió (a Ángel y en privado) que no insistiera en sus planteamientos para no fomentar divisiones innecesarias. Pero el pleito apenas se aplacó por unos días, y renació con más fuerza cuando hubo que hacer las listas de los candidatos a senadores, diputados, diputados a las asambleas legislativas y concejales. Fue entonces cuando salieron a relucir los intereses más disímiles, y hasta puñales y armas de fuego. La directiva del FIVE ordenó que cada estado y cada territorio federal, así como cada municipio en donde existiera el FIVE, presentara una lista con el doble de los nombres necesarios, y dispuso que la dirección nacional tuviese la última palabra. Última palabra que en muchos casos fue primera, porque los locales no tenían suficientes candidatos para hacer una lista, y mucho menos una lista doble. En definitiva, el final la última palabra, sobre todo en el caso de Guanoco, la tuvo el doctor Melodio Aris-Gorrochoteguiurzúa “¡Melodio Sí Sabe!,” que sacó y agregó nombres como quiso. Por exigencia de Melodito, Ángel Almalegre quedó como candidato a diputado por el Distrito Nacional, es decir, Guanoco, en el puesto número trece. Era difícil que entrara, pero si lo lograban siete, sería el sexto en la lista de suplentes, y quién sabe si algún día podía convertirse en diputado en propiedad. Eso decían. Lo consolaba el hecho de que era el más joven entre todos los candidatos de la lista, aunque apenas por pocos días, pues el número diecisiete había nacido unos días antes que él. El día de las elecciones no pasó mayor cosa. Algunos incidentes más o menos aislados, pero ningún caso de violencia a pesar de que los viejos comunistas anunciaron que sabotearían todo el proceso con armas de todo tipo. Algunos centros electorales tuvieron problemas porque no les llegó a tiempo el material, o porque los representantes de los partidos pusieron trabas más bien burocráticas, pero sobre el mediodía se vio que la asistencia había sido masiva, quizás como una forma de la población de decirles a los comunistas que no aceptaban amenazas, vaya uno a saber. Ese año fue especialmente duro por los guerrilleros y por la represión. Todo el mundo temía que se desatara una matanza por las elecciones, pero no pasó nada. Y la gran sorpresa, cuando ya en la noche se empezaron a contar los votos, fue el triunfo claro y contundente del doctor Aris-Gorrochoteguiurzúa “¡Melodio Sí Sabe!” en la capital y en dos de las principales ciudades del país. Ángel llegó a pensar que se había equivocado y que Aris-Gorrochoteguiurzúa “¡Melodio Sí Sabe!” sí podía haber ganado las elecciones, y como todos los que se reunieron en la sede del FIVE, frente a tres televisores, cada uno sintonizado en un canal de televisión distinto, empezó a celebrar una victoria que lucía hasta posible. O que lució posible hasta la una de la madrugada, cuando se vio que Aris-Gorrochoteguiurzúa se rezagaba y en cambio crecían enormemente las cifras de Clemente Violadagambi, el candidato del gobierno, y con menos fuerza las del Endocrino Gabriel Estufa, mientras que las de Clarinplateado, el coronel Contrasentina y Publícola Malzapatero sí se notaban anémicas y hasta fallecidas antes de nacer. Ángel se fue a dormir sin hacer comentario alguno, cosa que le agradecieron en el alma los que esperaban que los hiciera. Al día siguiente volvió poco después de almuerzo. Solo estaban en la sala de los televisores los que tenían verdadero interés ya no en las cifras de la elección presidencial, sino en las de cuerpos colegiados, que hasta habían instalado en el lugar tres máquinas sumadoras y se dedicaban a calcular números y porcentajes para averiguar quiénes tenían posibilidades de ser elegidos bajo la dirección de un matemático, quizás el matemático más sólido del país, llamado Javier Agarramelagorra. Ya era prácticamente seguro que el doctor Aris-Gorrochoteguiurzúa “¿Melodio Sí Sabe?” sería senador por Guanoco. Y a las siete de la noche, Agarramelagorra se acercó a Ángel. ¿Tú eres el número trece en la lista, no?, le preguntó, y cuando Ángel asintió con la cabeza, le dijo: si no hay un cambio demasiado brusco en la tendencia, y no parece que pueda haberlo, ya tienes asegurado tu puesto de diputado, y cuidado si entra también el catorce…

Desangelado (novela)
Capítulos publicados
Primera parte

Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3
Capítulo 4
Capítulo 5
Capítulo 6
Capítulo 7
Capítulo 8
Capítulo 9
Capítulo 10
Capítulo 11
Capítulo 12
Capítulo 13
Capítulo 14
Capítulo 15
Capítulo 16

Eduardo Casanova (1939). Nació en Caracas.Vivió durante varios años en Argentina y Dinamarca. Colaborador en las revistas Imagen, Revista Nacional de Cultura... - Extraído del Diccionario General de la Literatura Venezolana, Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela, 1982.




Corrupción y clientelismo

29.08.14 | por Eduardo Casanova [mail] | Categorías: Política, Venezuela, Opinión

En 1936, poco después de la muerte de Gómez, Eduardo Sucre, mi abuelo, fue designado concejal por Antímano. Cumplió a cabalidad con sus obligaciones hasta que, no mucho después, renunció porque el Concejo había aprobado pagar sueldos a los concejales. Opinaba que se trataba de un servicio a la comunidad y eso de cobrar sueldos se prestaba a muchas vagabunderías. Los concejales, en su opinión, se enriquecerían injustamente, pues seguirían cobrando lo que generaban sus oficios y sus profesiones y crearían sus esquemas clientelares con muy malas consecuencias para el Concejo, la ciudad y los ciudadanos. Los hechos, la realidad, le dieron la razón. Desde entonces, y en forma creciente, la política se fue tiñendo de corrupción y clientelismo hasta llegar, con el “Socialismo del siglo XXI” a no ser otra cosa que corrupción y clientelismo. Pero entendemos algo: la corrupción no se limita al robo de dineros públicos o a los abusos de poder. Hay muchas y muy variadas formas de corrupción. Los grandes partidos del siglo XX, Acción Democrática y Copei, prácticamente fallecieron con el siglo, víctimas de la corrupción y el clientelismo. Ya en el camino se había quedado URD, que en 1958 dio una clara muestra de oportunismo al apoyar a Wolfgang Larrazábal, que perdió frente a Betancourt, en 1963 se negó a entrar a una coalición que habría sido triunfadora y en 1968 se empeñó en formar una condenada al fracaso. Demasiados errores en fila.
Acción Democrática, el gran partido del siglo XX, triunfó en el 58 con un 49,18% de los votos, en el 63 volvió a ganar, pero con apenas un 32,81%, luego de un quinquenio traumático, en el 68 perdió con un 28,24% a causa de una brutal división, en el 73 dio un notable salto y ganó con el 48,70, en el 78 bajó al 43,31% y perdió, pero en el 83 subió al 56,72 y ganó, en el 88 ganó de nuevo con el 52,89, pero cayó, por pura corrupción y clientelismo, porque la gente se había acostumbrado a adular para hacer negocios a granel y el electorado lo cobró, dejándolos en 1993 en un 23,60%, al borde de la muerte, que se produjo en el 98, cuando de nuevo la corrupción hizo que lanzara a un candidato impreparado y que ante su fracaso, a última hora, lo dejó colgado de la brocha y en un salto de puro oportunismo apoyó al que llegó de segundo.
La historia de Copei es similar aunque diferente, porque fue, como la Revolución Libertadora contra Cipriano Castro, de victoria en victoria hasta la derrota final. En 1958 apenas logró un 16,21%, en 1963 subió al 20,19% y en 1968 llegó de primero a la meta con un 29,13%, en 1973 volvió a crecer pero llegó de segundo con un 36,7%, en 1978 creció de nuevo y ganó con un 46,64% (aunque allí había votos de otros pequeños grupos), en 1983 patinó y llegó de segundo con un 34,54%, el electorado le cobró a Caldera el mal gobierno de Luis Herrera Campíns, que aunque fue indudablemente honesto estuvo rodeado por muchos que no lo fueron, y en 1988 volvió a crecer, pero tuvo que conformarse con el segundo lugar con un 40,40%. Vino entonces la debacle, cuando Rafael Caldera se negó a aceptar que Álvarez Paz era el legítimo candidato del partido y se fue con su música a otra parte: literalmente le robó al partido que él mismo había fundado no menos de la mitad de los votos que debería haber obtenido, y Oswaldo se quedó con un 22,73% y un tercer lugar. En 1998, en una clara demostración de corrupción, lanzó la candidatura oportunista de Irene Sáez, y cuando se desinfló, hizo lo mismo que AD de apoyar al que llegó de segundo.
Lo peor que ese año, 1998, ganó un personaje que resultó el súmmum de la corrupción, el clientelismo, la demagogia y el oportunismo, y el país empezó a hundirse en el cieno de la corrupción.
Desgraciadamente, la corrupción y el clientelismo no han tenido la conducta fluctuante de AD ni la creciente para después caer de Copei. Amanecieron con el país, en 1830, y fueron creciendo hasta que al caer Pérez Jiménez (1958) hubo una reacción que los hizo bajar. Pero después volvieron por sus fueros y crecieron como una terrible enfermedad, que con el chavismo se ha apropiado de todos los espacios del país. Y con ese “hándicap” es muy difícil hasta que exista país.

Eduardo Casanova (1939). Nació en Caracas.Vivió durante varios años en Argentina y Dinamarca. Colaborador en las revistas Imagen, Revista Nacional de Cultura... - Extraído del Diccionario General de la Literatura Venezolana, Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela, 1982.




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“Por las greñas, # 2”

27.08.14 | por Gonzalo Palacios G. [mail] | Categorías: Ideas, Colaboradores, Gonzalo Palacios G., Religión

“…por las greñas” es el título de esta serie de artículos cuya intención es comparar, relacionar, o vincular personas, eventos, y conceptos que, a pesar de tener poco o nada en común, jalaremos sus respectivas greñas y tejeremos clinejas con ellas. “¿Para qué?” se preguntará el lector inteligente (el estúpido ni pregunta ni es lector), a quien contesto: “para aprender …”

De las barbas de un judío y las de un árabe, separados el uno del otro por seis siglos, sus greñas entrelazadas podrían resultar en una clineja que hoy día iluminase el camino hacia la paz en aquellas tierras.

JESUCRISTO Y MAHOMA.

Miles de millones de hombres, mujeres y niños saben de quién se está hablando cuando se menciona uno u otro de estos nombres. La población total del mundo este año (2014) se aproxima a los 7.200 millones; alrededor de 2.200 millones se identifican como cristianos y no menos de 1.600 millones como musulmanes. Son escasos los personajes históricos de igual o mayor fama que la de Jesucristo y Mahoma: discípulos de grandes figuras mundiales en cualquier campo – política, economía, filosofía, ciencias - no se agrupan bajo ninguno de sus líderes. Por diversos motivos no incluyo aquí a los budistas, ya que el Buda aparentemente era lampiño y no dejó ni una greña para tejer clinejas…

Aprovechando la fama mundial de Jesucristo y de Mahoma, reduciré al máximo la comparación entre ellos y veremos cómo nos beneficiaríamos si entrelazáramos una clineja con sus greñas.

JESUCRISTO

Sin lugar a dudas, el hijo del carpintero José era un judío conocedor a fondo de su religión. La documentación y las consecuencias históricas de la vida y obras de Jesucristo confirman claramente que 1) dijo ser el unigénito del Amor, 2) que establecería el reino de su padre, el Amor, y 3) que hablaba de una realidad eterna y no temporal. Los lineamientos básicos de Jesucristo nos fueron transmitidos por sus discípulos (la “Tradición Cristiana” y el Nuevo Testamento), Al profundizar y ponerlos en práctica en nuestro tiempo y espacio, participamos en la divinización de la Creación: construimos su “reino.” ¿En qué consiste este proceso? ¿Quién garantiza que sea cierto y válido? No es este el lugar para analizar esas greñas de Jesucristo: aquí se trata de compararlas breve y superficialmente con las del Profeta Mahoma.

MAHOMA

Seis siglos después de desaparecer Jesucristo de esta Tierra, Mahoma, logró establecer su reino, temporal y definitivamente terrenal. Por diferentes razones que las de Jesucristo, Mahoma no dejó descripción escrita de la voluntad de Dios (Allah). Los sucesores de Mahoma escribieron el Corán, supuestamente dictado en buena parte por el Profeta. Uso la palabra “sucesores” en lugar de “discípulos” deliberadamente; el sucesor remplaza a su antecesor, el discípulo aprende del suyo. Remplazar a Mahoma no implicó aprendizaje de doctrina alguna pues no existía todavía dada la manera en la que se recopiló el texto final – aunque no definitivo – del Corán (año 650).

Los conocimientos de Jesucristo de la religión judía eran tales que lo apodaron ‘rabino” o maestro durante su corta vida, Mahoma, en cambio, apenas tenía nociones religiosas derivadas principalmente de la Biblia Judía y de las supersticiones idolátricas de la región. Mahoma también aceptó a Jesucristo como el último profeta del Viejo Testamento y a la Virgen María como escogida por Dios para ser su madre. Estas medidas fueron instrumentales en la formación del imperio Islámico, pues ofuscaron el anti-cristianismo y el anti-semitismo que más tarde produciría la cultura musulmana. Incluso el monoteísmo de Mahoma puede considerarse como profético de muchos males políticos que sucederían en el mundo posteriormente. Por ejemplo, nueve siglos más tarde los siguientes textos confirman la degeneración mencionada:

“Por todo esto un príncipe debe tener muchísimo cuidado de que no le brote nunca de los labios algo que no esté empapado de las cinco virtudes citadas, y de que, al verlo y oírlo, parezca la clemencia, la fe, la rectitud y la religión mismas, sobre todo esta última.” N. Machiavelli, El Príncipe, Cap. 18: “De qué modo los príncipes deben cumplir sus promesas”.

Anteriormente en la misma obra encontramos estas sentencias:

“Estos son los únicos que tienen Estados y no los defienden; súbditos, y no los gobiernan. Y los Estados, a pesar de hallarse indefensos, no les son arrebatados, y los súbditos, a pasar de carecer de gobierno, no se preocupan, ni piensan, ni podrían sustraerse a su soberanía. Son, por consiguiente, los únicos principados seguros y felices. Pero como están regidos por leyes superiores, inasequibles a la mente humana, y como han sido inspirados por el Señor, sería oficio de hombre presuntuoso y temerario el pretender hablar de ellos. “ N. Machiavelli, El Príncipe , Cap. 11: “De los principados eclesiásticos”.

Finalmente, con palabras que describen a cabalidad lo que hizo Mahoma con las tribus en Arabia, Machiavelli comienza el Tercer Libro de Los Discursos sobre los Diez Primeros de Tito Livio intitulándolo “Para asegurar una larga existencia a las sectas religiosas o a las repúblicas, frecuentemente es necesario retrotraerlas a su principio original.” El “principio original,” mantiene el florentino, es lo que fundamenta toda república y las religiones que en ella se practiquen y no hay principio más original que el monoteísmo que Mahoma utilizó para crear el Imperio Islámico.

FINALMENTE, LA CLINEJA:

En todo tiempo y lugar, es decir, eternamente, Jesucristo y sus discípulos (iluminados por el Amor/Espíritu Santo después de ausentarse el Amor/Encarnado) tienen la misión de enseñarnos a amar. Entre los cristianos hubo doctrina a partir del momento que el Amor/Padre preñó a la Virgen María: esa - la persona de Jesucristo – es la doctrina de la religión de los discípulos de Jesucristo. La misma persona de Jesucristo, el rabino de Nazaret, se ha mantenido presente en su Cuerpo Místico gracias a la Fe y la Esperanza que el Amor/Espíritu Santo nos suministra ahora y siempre, es decir, en la eternidad. Esos son los lineamientos básicos del credo cristiano.

La misión que Mahoma encomendó a sus sucesores tenía poco o nada que ver con lo eterno. A medida que se acercaba a su fin, se preocupaba porque se consolidara la nación que había creado al unir diferentes tribus que poblaban la zona (hoy Arabia Saudita). Mahoma utilizó las supersticiones de aquellos pueblos a la perfección como instrumento de unificación sociopolítica. Otros elementos esenciales en este proceso fueron la coexistencia con los judíos y los cristianos, y la eliminación de los ídolos y dioses de sus súbditos, encerrándolos en la Meca. El siguiente párrafo describe este proceso:

Tras varias visitas de Abraham a Ismael, Abraham se propone, por petición de Alá, la construcción de la habitación de la Kaaba para que la gente peregrine a este lugar. Con el tiempo se olvidó el adorar a un sólo dios y las distintas tribus comenzaron a llegar a la Meca llevando sus dioses de piedra. Pronto La Meca se convirtió en un lugar de peregrinaje para distintas formas de idolatría. Esta situación duró hasta que llegó el camellero Mahoma quien "recordó" a los pueblos, entre otras cosas, el adorar sólo a Alá sin asociarle nada. (WIKIPEDIA)

Los familiares y amigos de Mahoma y de Jesucristo escribieron el Corán y el Nuevo Testamento respectivamente. El primero validaba sus mensajes apelando al mensajero de Allah, el arcángel Gabriel, el mismo que intercediera con la Virgen María para que aceptara quedar embarazada por el Amor/Padre. Mahoma y sus seguidores mantenían que las palabras que Gabriel le comunicaba al Profeta eran las palabras exactas de Allah. Jesucristo y sus discípulos predicaban que el Amor/Encarnado era y es la Palabra, eterna, no temporal. El Verbo Divino era aquel Hombre (Ecce Homo, como dijo Poncio Pilato): no hay intermediarios. No es de extrañar que para casi todos los 1.600 millones de musulmanes en el mundo, el Corán es sagrado y se le debe adorar: es un culto considerado idolátrico dado que identifica a Dios con el Corán.

Para Cristo y sus discípulos no puede haber tal idolatría: 1) Los libros de la Biblia no son la palabra exacta, directa de Dios sino las de escribanos inspirados por el Amor/Espíritu Santo; 2) La palabra exacta del Amor/Padre es el Amor/Encarnado en la Virgen María, Jesucristo. Así, la Biblia (un objeto creado) nunca se convierte en objeto de adoración, y a la persona de Jesucristo se le debe adorar por ser el Amor (Dios), Encarnado, es decir el hijo del Amor.

Al tejer nuestra clineja de las greñas de Mahoma y de Jesucristo, tengamos presente que las de aquel ofrecen modelos temporales de opresión social y de poder militar: los de Jesucristo nos dan fuerzas para sobrevivir la violencia de la opresión y la libertad para encarnar el Amor en todo lo que hagamos. Escojamos con cuidado: divinizarnos o no divinizarnos esa es la cuestión…

Gonzalo Palacios Galindo (Maracay, 1938). Estudió Arquitectura en la Universidad Central de Venezuela, Recibió la Maestría y el Doctorado en Filosofía en la Universidad Gregoriana (Roma) y en la Universidad Católica de América (Washington, DC, USA). Mantuvo una intensa actividad académica en varias universidades de Venezuela y de Estados Unidos. También ejerció cargos diplomáticos en la Embajada de Venezuela en Washington. Actualmente enseña Filosofía en Prince George’s Community College.

La Oscuridad

26.08.14 | por Marina Ayala [mail] | Categorías: Ideas, Colaboradores, Opinión, Marina Ayala

La expresión más clara de la descomposición social la representa el estado de terror que impera en el país. Se están viendo, cada vez más y con mayor intensidad, fenómenos de una criminalidad organizada y con visos de sadismo que no tiene antecedentes en nuestra historia, por lo menos no en nuestra historia reciente. Este estado de cosas realmente amenazantes ha provocado que nos mantengamos encerrados e invadidos por un sentimiento de desprotección y acoso permanente. El miedo nos domina y este es un estado psíquico muy conveniente a un régimen que pretenda doblegar a su población. El miedo paraliza y hace impotente a las personas para enfrentar los escollos que se presentan en sus proyectos personales y sociales. Este ha sido un medio utilizado desde que se manifestó el autoritarismo nazi y el comunista con muchísima efectividad y ha sido el medio utilizado por las dictaduras militares en América Latina. Desaparecidos, torturados, asesinatos por encargos, secuestros y ahora un fenómeno que nadie nos explica pero que viene a sumar con mayor claridad el estado ominoso que padecemos, descuartizados en series. Los medios de comunicación se encargan de revelar con todo el desparpajo esta terrible escena sin que por otro lado tengamos alguna investigación seria que nos expliquen las causas de tan macabros actos.
Se oye todo tipo de conjeturas en el ambiente en ese esfuerzo tan humano de calificar la fenomenología para poder tener ciertos parámetros explicativos, pero ninguna hipótesis esgrimida por la población no especialista en criminalidad ha podido aproximarse a un estado de cosas que se agudiza y muestra lo peor de nuestra sociedad. No sabemos de dónde salió tantos bichos sádicos que utilizan métodos y operan de una manera ajena a nuestras costumbres y con una total impunidad. No caeremos entonces en dar explicaciones que desconocemos pero lo que sí conocemos son los efectos que estos actos producen en el ser humano y estos efectos son, sin temor a equivocarnos, muy convenientes para los proyectos autoritarios, lo que se ha denominado Terrorismo de Estado. Fenómeno que ha sido tipificado porque ya se ha hecho evidente en el mundo su utilización con fines hegemónicos, su objetivo es muy claro, mantener en la población un estado psicológico débil, vulnerable, implorando protección para poder conservar la vida. Una población sometida por un fuerte sentimiento de impotencia ante una clara y real amenaza. El valor que representa la vida y el derecho inalienable de preservarla se degrada y se siembra la certidumbre de tener condiciones para vivir: sometimiento, obediencia y esclavitud parecieran ser los precios y el que no esté dispuesto a pagarlos o se va del país o vive con miedo. Para los efectos de estos métodos le debe quedar claro a la población que no existe nada inalienable y menos los derechos humanos, así lo expresa Hannah Arendt, “El mismo término de `derechos humanos` se convirtió para todos los implicados, víctimas, perseguidores y observadores en prueba de un idealismo sin esperanza o de hipocresía chapucera y estúpida”
Aún se discute en torno a cómo denominar a un régimen que utiliza estos métodos, pero en todo caso, sí salta a la vista que se trata de burócratas que representan una estructura estatal que no admite disidencias de sus filas sin castigar duramente al que se atreve; que no permite oposición y que prefieren, con satisfacción además, que los ciudadanos abandonen su patria que el tener que soportar diferentes puntos de vistas de personas sin miedo que imponen su voz y que por supuesto pagan muy duro su osadía. Hemos perdido la protección del Estado y este se ha convertido, por el contrario, en un ente amenazante. Entonces si no se atreven a denominar a este estado de cosas como un régimen terroristas al menos admitamos que somos una población apátrida. Una población acorralada, asustada y desprotegida. Sumergidos en una absoluta oscuridad.
A qué nos arroja entonces nuestra condición de apátridas, de personas sin leyes y sin trabajo, es decir arrojados de los derechos humanos, sin duda al delito. No importa si los métodos delictuales son autóctonos o si los importamos, lo importante es que la población es empujada a delinquir y en esas lides estamos. Ya se ha perdido, incluso, los límites de lo que es legal o no, batallamos en solitario por sobrevivir y evadir una justicia amañada con agentes que se han convertidos, más que en representantes de la ley, en verdugos a la orden de sus amos que dan órdenes a escondidas y en la oscuridad. El torturador, el verdugo es un ser dependiente, instrumento del poderoso que solo puede ver satisfecha sus aspiraciones de dominio jugando al dispensador de la vida y de la muerte. Personas con una severa perturbación psicológica y con altas dosis de psicopatía, generalmente resentidos sociales y con un muy bajo nivel intelectual. Estos seres gustan de la más absoluta oscuridad para cometer sus fechorías y cuando aparece la luz del día son capaces de actuar como seres incluso sensibles. Nadie podría creer capaz a un padre de familia abnegado y tierno con su hijo capaz de torturar a un estudiante en el anonimato, en la oscuridad de un sótano perdido. Y este es precisamente el perfil de estos indeseables, que son muchos y por ellos un régimen terrorista puede llevar a cabo sus planes macabros.
Pero también tienen miedo, miedo a ser descubiertos, miedo a caer en desgracia con sus dueños, miedo a ser eliminados, como en efectos lo son, en retaliación por los crímenes cometidos. Como también tienen miedo las cabezas de estas bandas, sin el poder, las fuerzas armadas del estado que usurpan, su poderío se viene abajo y quedan desnudos ante los ciudadanos maltratados y vejados que, como es natural, han venido acumulando odio, mucho odio y pueden terminar sus lamentables existencias de la manera más cruel imaginable. No fantaseamos, el mundo ha dado muchos ejemplos de cómo terminan los tiranos. La situación actual está rodeada de mucha oscuridad pero me uno a José Rodríguez Iturbe que finaliza su brillante ensayo “El Nudo Gordiano del Chavismo” con estas palabras.
“En medio de la situación actual, pues, la lucha por salir honorablemente de ella continúa. No es momento de apaciguamientos. “El apaciguamiento ―recuerda Dick Morris en Juegos de poder― no brinda una opción entre la paz y la guerra, sino sólo entre luchar y rendirse”. Y la palabra rendición no existe en nuestro diccionario. Riesgos no faltan ni faltarán. Ellos no pueden mellar el ánimo, sino fortalecerlo. Alexander Hamilton advirtió que una nación que prefiere la deshonra al peligro está preparada para tener un amo y se lo merece. Con los testimonios ya dados por la sociedad civil y la nueva juventud venezolana —sobre todo la universitaria— no parece ser esa, en la actualidad, gracias a Dios, la situación de nuestra patria. El fin de la pesadilla parece inminente.”
Podremos encender la luz y salir de esta oscuridad en la que andamos a tientas.

Marina Ayala

Nació en Caracas
Licenciada en Psicología 1973 UCAB
Magister en Ciencia 1979 University of Newcastle Upon Tyne Inglaterra
Psicoanalista 1989 Escuela Campo Freudiano de Psicoanálisis Caracas
Magister en Filosofía 1997 USB
Colaboradora como ensayista en la revista Principia de la Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado desde el año 1995
Actualmente activa en consulta privada. Caracas

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