Un espacio dedicado a la literatura, las artes y temas de actualidad que puedan interesarle a todo el que piense y quiera un mundo mejor.
| « El alegre triunfo de la muerte | MANIFIESTO DE AGOSTO » |

Ya parece, simplemente, un guión repetido hasta la saciedad. La sociedad civil manifiesta, con alegría, con decisión, y sobre todo con multitudes impresionantes, contra los abusos del gobierno militar y corrompido del teniente coronel Chávez Frías, y de la manera más cobarde la guardia nacional y la policía reprimen la manifestación con violencia y abuso de poder, y no conformes con su cobardía, las “autoridades” declaran que los manifestantes apelaron a la violencia. Como los periodistas de la Cadena Capriles, que según el gobierno les cayeron a cabezazos a los palos que inocentemente llevaban en sus delicadas manos los esbirros de Ávila TV. Los “rojos rojitos”, las hordas del gobierno, pueden golpear, pueden dañar, pueden violar, pueden abusar y para ellos no hay ni siquiera una reprimenda verbal. Pero algún día tendrán que pagar por sus abusos y sus maldades. Algún día el teniente coronel Chávez Frías y sus cómplices tendrán que pagar por haber arruinado al país, por haber robado a manos llenas los dineros públicos, por haber destruido el aparato productivo del país, por haber engañado con su mala fe y sus mentiras a tanta gente y durante tanto tiempo. Y entonces, lamentablemente, se cumplirá el vaticinio del periodista Poleo. El país cometerá también excesos y habrá luto, mucho luto, en muchas casas. Es lamentable, pero inevitable.
Mi querido primo:
a estas alturas, y en vista de los abusos y daños causados por este desgobierno , no considero lamentable lo que le pueda suceder ese "algún día" (que espero esté muy cercano)a esa banda de pillos. Que suceda lo que tenga que suceder. ellos se lo merecen y se lo han buscado día a día durante más de diez horribles años...
Ojalá toda esta maldad que nos hacen de una manera y de oooooootra también, más rápido que tarde se les devuelva a ellos mismos, al igual que lo hace un bumerang
Eduardo: Con Rafael Díaz, estoy de acuerdo que con marchas plenas de mujeres bonitas y camiones de sonido chillando salsas y sambas, no se enfrenta a este régimen. En esa marcha de hoy todos, sin excepción, pedían el fin de Boves II y sus malandros. La sociedad, el pueblo, sabe distinguir entre el carnaval y la protesta a un gobierno zafio y pervertido.No fue sólo una protesta contra una o más leyes, fue otra manifestación de hartazgo popular contra la caterba de ladrones y asesinos que nos mandan. No se debe seguir convocando a sólo protestar "pacificamente" y "civicamente" porque sabemos que va a pasar lo de hoy: enfrentamientos violentos entre pueblo y policias, todos cansados y hartos de estas situaciones sin sentido. Los "líderes" deben dejar los eufemismos y cancelar estos ejercicios de catarsis que ensayan para seguir sus combinaciones. Hay que insistir en la renuncia, otra vez, de Boves II y sus sátrapas. El fin de este desgobierno. De paso no estaría mal que Boves II termine representando a Benito en su último acto. Saludos, LBO 
Luis:
Qué Dios nos oíga y se decida por la espada de Israel!!!
No puedo mostrarme de acuerdo en que hace falta que las lágrimas corran también del otro lado. Me da mucha tristeza. Pero tengo que aceptar que la realidad nos lleva hacia ese llegadero, día en que la rabia desborde el miedo y el respeto hacia el prójimo y el hartazgo nos haga exigirle a ese policía con caso que ahora piense en el pueblo, de verdad en el pueblo, o que se retire, lleno de vergüenza, a su casa o a un hueco donde esconderse.
Estuve en esa marcha en primera fila y tengo casi 70 años. En una ocasión creí que no me iba a poder levantar por la falta de aire, no podía respirar y la piel me ardia, pero me recuperé y volví a bajar a la Avenida como TODOS los que tuvimos que correr una y otra vez para no afixiarnos. HOY, ME SIENTO PROFUNDAMENTE ORGULLOSA de todos esos hombres y mujeres que, a pesar de los gases, de la lluvia y de la ballena, no nos rendimos. Corriamos, nos recuperábamos y volviamos ¡una y otra vez! He ido a muchas marchas, a casi todas, y puedo decir que esta es la primera vez que compruebo QUE HEMOS PERDIDO EL MIEDO.
Comentarios recientes