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Desde hace mucho tiempo, Venezuela ha maltratado con cierta crueldad a sus científicos. A José María Vargas lo redujo a político, a Humberto Fernández Morán lo ignora hasta con algo de asco y a Carlos Del Pozo y Sucre lo desconoce del todo. Arístides Rojas, mitómano, lo descalificó al inventar que casi electrocutó a Humboldt cuando “conectó” una anguila eléctrica al pomo de la puerta de entrada de su casa. No olvidemos que Rojas, entre otros errores gruesos, ubicó mal la casa natal de Andrés Bello, atribuyó a un pintor de brocha gorda, gallego y llamado Mauricio Robes, una obra de Juan Pedro López, el abuelo de Andrés Bello (a quien, por lo visto, le tenía cierta antipatía), y confundió la casa del Vínculo Aristeguieta, que fue de Bolívar, con la de los Xerez de Aristeguieta, donde vivieron las Nueve Musas, y la de Madrices a Ibarras 1, al asegurar que “en ella (que son ellas) habitaron oficialmente los antiguos capitanes generales. De modo que no hay que creerle nada al hijo del “Rey del Pabilo”. En cambio sí es del todo creíble lo que afirma Alexander von Humboldt, cuando afirma que “Encontramos en Calabozo, en el corazón de los llanos una máquina eléctrica de grandes discos, electróforos, baterías, electrómetros, un material casi tan completo como el que poseen nuestros físicos en Europa. No habían sido comprados en estados unidos todos estos objetos; eran la obra de un hombre que nunca había visto instrumento alguno, que a nadie podía consultar, que no conocía los fenómenos de la electricidad más que por la lectura del Tratado de Sigau de la Fond y de las Memorias de Franklin. El Sr. Carlos del Pozo, que así se llamaba aquel estimable e ingenioso sujeto, había comenzado a hacer máquinas eléctricas de cilindro empleando grandes frascos de vidrio a las cuales había cortado el cuello. Desde algunos años tan sólo pudo procurarse, por vía de Filadelfia, platillos para construir una máquina de discos y obtener efectos más considerables de la electricidad. Fácil es suponer cuántas dificultades tuvo que vencer el Sr. del Pozo desde que cayeron en sus manos las primeras obras sobre la electricidad, cuando resolvió animosamente procurarse, por su propia industria, todo lo que veía descrito en los libros. No había gozado hasta entonces sino del asombro y la admiración que sus experiencias producían en personas carentes por completo de instrucción, que jamás se habían apartado de la soledad de los llanos. Nuestra mansión en Calabozo le hizo experimentar una satisfacción enteramente nueva. (…) No pudo el Sr. del Pozo contener su alegría al ver por primera vez instrumentos no hechos por él y que parecían copias de los suyos. Le mostramos también el efecto del contacto de metales heterogéneos sobre los nervios de las ranas. Los nombres de Galvani y Volta todavía no habían resonado en aquellas vastas soledades (Humboldt, Alejandro de, Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente. traducción de Lisandro Alvarado, segunda edición, Ministerio de Educación, Dirección de Cultura y Bellas Artes, Caracas, Venezuela, 1956, Tomo III, pp. 191-192).
Carlos del Pozo y Sucre, nació en 1743 en Cumaná o en Caracas, era hijo de María Isabel de Sucre Pardo y Trelles, a su vez hija del primer Sucre llegado a Venezuela, y tía abuela de Antonio José de Sucre. Doña María Isabel se casó en su tierra natal con el español José del Pozo y Honesto, y ambos fueron padres de Don Carlos y Don José del Pozo y Sucre, que no fue científico sino un curioso aventurero relacionado con Francisco de Miranda y a quien, equivocadamente, algunos historiadores tuvieron por peruano y jesuita, aun cuando se presentaba como “Coronel Pozo Sucre”, era venezolano y participó en muchas aventuras que apuntaban a la independencia de estas tierras. Don Carlos, el científico, en cambio, fue siempre realista a pesar de su parentesco con los más notorios independentistas de Cumaná. Fue visitador de la Renta del tabaco, y como tal combatió a los Comuneros en Trujillo en 1781. Al declararse la Independencia manifestó su clara condición de defensor de la Corona española y, poco después (en 1813), no lejos de Calabozo (en Camaguán), pasó a mejor vida sin saber que había sido, en propiedad, el primer científico venezolano.
Eduardo: Sin duda el cuerdo era Carlos, el científico, no por esos afanes misteriosos a su época, y de ahora, con tanto ignorante reinando en Miraflores, sino por su clarividencia política. Te imaginas esta Tierra de Gracia, con nuestro petroleo, oro, hierro, Caroní, aluminio y mises, bajo el amparo de Juan Carlos de Borbon y Borbon -el de: "Y por qué no te callas, c..."- , aun con Rodríguez Zapatero metiendo sus narices, hoy en día. Hubiésemos hasta sufrido la Guerra Civil de la Metrópoli del 36 a 39 y resurgido en una España Unida, Libre, Católica, etc. pero no bajo la férula de estos malandros que nos esquilman, vía maletinazos mayameros! Que me perdone el maestro Carrera Damas, pero nos hubieramos evitado la tragedia del 45 y su Revolución Libertaria Democrática para disfrutar del Pacto de la Moncloa. Y para terminar, eso de criticar al pintor de brocha gorda por gallego es no conocer las virtudes naturales del Cuadillo, Fraga, Cela y demás dotados que nos ha dado la provincia gallega. Salud, LBO
EDUARDO, MUCHAS GRACIAS POR HABLARNOS DEL PRIMER CIENTÍFICO VENEZOLANO Y DE DESPEJARLE A ALGUNOS LAS NECEDADES QUE GENERALMENTE ESCRIBIÓ EL LLAMADO "TITAN" POR ALGUNOS, ARISTÍDES ROJAS.
Eduardo: Gracias por la lección de historia patria. Como sabes, los antecesores de los cisntIficos fueron los alquimistas: permíteme anunciar un concurso para tus lectores, el Premio Mundial de Alquimierdista del Siglo XXI. Sólo quedan dos candidatos por nuestro hemisferio, Chávez y Bush. Quienes deseen presentar otros candidatos por Asia, Africa y Europa (candidato actual, Putin) lo podrán hacer al votar por esta misma vía. El Premio consiste en reconocer que el ganador es el experto máximo mundial en materia de alquimierdismo. Un saludo, Gonzalo Palacios G.
Primero me parece muy bueno el articulo, pues ni sabia que existió en Venezuela una persona de ese talante como Carlos del Pozo, ahora bien no creo que este espacio deba ser usado para la discucion politica, pero ya que abrieron fuego ahy voy.
Gracias Eduardo por la informacion, tambien he tenido buena información del Ing Fruto Vivas, de verdad gracias y tu Domingo Utrera no le digas eso a Betancourt vale.. eso es mucho par el aca en Venezuela hay muchos españoles a los que le puede hacer lo mismo,,,,
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