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| « El Primer Ataque de la Bestia | Ésas no volverán » |
He allí el problema. Los que aparecen asociados a actos de corrupción y de abusos de poder no deben volver. No volverán. Y no hablo sólo de AD y Copei, sino también de los del MVR y el PSUV, que con la complicidad del Contralor Russián, de los diputados de la AN, de los magistrados del TSJ y de los Fiscales Generales y los Defensores del Pueblo han hecho del gobierno de Chávez Frías el régimen más corrompido y corruptor de la historia de Venezuela. Corrompido por el obsceno enriquecimiento ilícito que está a la vista. Los contratos milmillonarios sin licitación ni control, el famoso “Plan Bolívar 2.000”, que sirvió para que los militares se enriquecieran a costa de la ruina del pueblo, la multiplicación de las propiedades de la familia Chávez y muchos otros hechos que están a la vista. Y corruptor por sus planes demagógicos, sus dádivas y sus limosnas para comprar voluntades. En la historia de Venezuela hubo gobiernos que practicaron abiertamente la corrupción, como el de Andueza Palacio, que también se dedicó a sobornar y comprar voluntades para su reelección, o el de Pérez Jiménez, que por lo menos hizo muchísimas obras materiales importantes aunque a precios inflados para quedarse con las diferencias. Y la compra de voluntades con planchas de zinc y materiales para autoconstrucción fue una práctica casi común en los gobiernos de la democracia. Pero ninguno de ellos alcanzó los niveles de corrupción del gobierno del teniente coronel Chávez Frías, que además ha llevado su mano corruptora al extranjero para asegurarse clientes y apoyos para su egolátrico proyecto de convertirse en líder mundial. Y no sólo lo ha hecho con maletines y contratos jugosos, sino en terrenos como el de la cultura, en donde vemos un Oliver Stone y un Plácido Domingo sonrientes y felices, buchones como gallinas recién pisadas, pisadas por maletines de dólares que vienen del petróleo. Riquezas que no servirán para mejorar la calidad de vida de los venezolanos. Es por eso por lo que se da el fenómeno de que el teniente coronel Chávez Frías cada día pierda popularidad, pero sin que la gane la oposición. El militarcito pierde apoyo por su corrupción y su notable incompetencia, pero la oposición no lo gana porque en sus filas hay muchos que representan la corrupción de antaño. Sobre ese tema también habló Gustavo Adolfo Bécquer, cuando dijo:
Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde, aun más hermosas,
sus flores se abrirán;
pero aquéllas, cuajadas de rocío,
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer, como lágrimas del día…
ésas… ¡no volverán!
Mi querido amigo:
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