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No lejos de Ginebra, en pleno campo, en un pueblecito del Cantón de Vaud, llamado Bex, en Suiza, nació en 1857 Henri François Pittier, destinado a dejar una huella inmensa en Venezuela, luego de haberla dejado en Costa Rica, en los Estados Unidos y en el mundo entero. Lo recuerdo como un hombre alto y corpulento, con una voz más bien aguda y una presencia que imponía. Para todo el mundo era el Doctor Pittier, o el sabio Pittier, para mí era “el viejo” Pittier, suegro de mi tía Berta Sucre de Pittier, padre de mi tío Emilio y, sobre todo, abuelo de mi primo hermano Emilio Pittier Sucre, que desde que tengo uso de razón ha sido más bien mi hermano mayor, muy querido, que mi primo. Tendría yo diez años cuando aquel señor, de verdad imponente, que tenía noventa y uno, me invitó con una sonrisa a subir al Ávila, proeza que hoy, a mis casi sesenta y ocho, yo sería incapaz de lograr. Hoy sé que era Ingeniero Civil y Doctor en Filosofía graduado en Alemania y en Zurich, y que fue profesor en colegios y universidades antes de atravesar el Atlántico para establecerse en Costa Rica a los treinta años. Que en Costa Rica fundó el Observatorio Meteorológico y desarrolló una labor científica de primera importancia. En 1901 se fue a Estados Unidos, y en 1907 publicó una obra llamada “Primitia Flora Costaricencis”. Como botánico se interesó vivamente en las plantas tropicales, y en 1913 visitó por vez primera Venezuela, para asesorar la instalación de una escuela de agricultura en Maracay. Luego de cuatro años de ausencia, regresó a nuestro país en 1917, y por último, se instaló entre nosotros en 1919, para iniciar un trabajo titánico y formar una auténtica escuela de
científicos, entre quienes destacaron Francisco Tamayo y Tobías Lasser. Se encargó por algún tiempo del Observatorio Cajigal, y desde 1936, gracias al gobierno de Eleazar López Contreras, se convirtió en Jefe del Servicio Botánico del Ministerio de Agricultura y Cría. Fue el creador del Parque Nacional de Rancho Grande, hoy Parque Henri Pittier, y publicó muchísimas obras, entre las que destaca el “Manual de las Plantas Usuales de Venezuela”, publicado inicialmente en 1926 y que es una obra clásica que aún es de uso fundamental para quien quiera saber algo sobre la flora venezolana. Pero su bibliografía llega a unos 300 títulos. Esa fue su vida pública, que se cortó con su muerte en enero de 1950, a los noventa y dos años. La privada también fue ejemplar, y le dejó a Venezuela una familia Pittier que, con gran orgullo y alegría para mí, es parte importantísima de mi familia inmediata.
16/10/2007
Es un honor y un gusto para mí tener en mi espacio la presencia de un hermano de Carlos Poveda, excelente artista plástico y gran amigo mío, y mucho más cuando se trata de rendir un homenaje al Dr. Henri Pittier. Por cierto, la descendencia tica del Dr. Pittier no se quedó en Costa Rica. Uno de ellos, Emilio Pittier Fábregas, es el que se casó con mi tía Berta Sucre, y de allí viene la familia Pittier de Venezuela. Los demás están en los Estados Unidos.
Interesante anécdota que revela una de las causas de todo lo que nos está pasando: la falla en la educación que empezó durante el trienio 1945-1948, cuando Venezuela se apartó de la ruta trazada por Rafael Vegas, se agravó durante la dictadura del 48 al 58, no se corrigió durante la vigencia de la democracia y se ha hecho abisal con la barbarie en el gobierno que ha imperado desde 1999. Esa será una de las grandes labores del país cuando caigan los bárbaros. (Los descendientes norteamericanos del Dr. Pittier, los Woods, vivían entonces en Washington, D.C., y en Texas)
Jorge:
exelente texto de muy buena utilidad para nosotros los estudiande.
Mi nombre es Aura E Cuadra original de Nicaragua y estuve casada con el Dr Marcos Ortiz hijo y bisnieto de el Henry-Francois Pittier. Mi suegra dona Guillermina Sanchez Pittier era la hija de Margarita Pittier hija de el sabio Pittier. Mis hijos Aura Guillermina, Marcos Anastasio y y Muriel Maria son los bisnietos de el sabio Henry Pittier. Todos nosotros residimos en Tampa, Florida. Ahora mis hijos son ya profesionales y mi hijo varon es un Ingeniero tambien. Si alquien desea comunicarse con nosotros puede hacerlo a mi direccion electronica. Gracias por la oportunidad de ponerme en contacto con nosotros. 
Muchísimas gracias por su mensaje. Mi primo hermano, Emilio Pittier Sucre, aunque vive en Caracas tiene un apartamento en Miami, y dos de sus hijos viven en Florida. En mensaje privado le envié su dirección,y estoy seguro de que le será sumamente grato entrar en contacto con ustedes.
Cada 4 meses rindo homenaje a tan distinguido Ingeniero, en mis cursos de hidrologia y les hago saber a mis 40 estudiantes la labor realizada por H. Pittier en Costa Rica, que gracias a él tenemos un Instituto Meteorológico y datos de hace mas de 100 años, además del primer mapa de rios y montañas
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