Un espacio dedicado a la literatura, las artes y temas de actualidad que puedan interesarle a todo el que piense y quiera un mundo mejor.
| « Abuso de poder | Manuel Alfredo Rodríguez » |
No es la primera vez, pero ojalá que sea la última. No es la primera vez que los muchachos, los estudiantes, dan la cara cuando los “viejos”, los políticos experimentados, la han perdido. Así fue en 1928, con la Generación del 28. Los viejos políticos estaban presos o exilados, o se habían plegado a la dictadura, y los jóvenes universitarios salieron a la palestra, a dar un ejemplo de valor y dignidad. Y así en 1958. Y nos acaba de ocurrir algo parecido: los viejos políticos, los “viejos” en general están perdidos, erráticos, desconcertados, y los jóvenes universitarios salieron con toda su fuerza y arrinconaron al dictador y sus abusadores. Los jóvenes han dado lecciones de inteligencia y dignidad, y no otra cosa fue lo que hicieron en la Asamblea Nacional, cuando los viejos políticos creían que les habían tendido una trampa y los iban a poner a bailar al corrompido son de ellos. Con inteligencia, con sabiduría y con valor, los jóvenes dejaron a los viejos corruptos enredados en su propia salsa, oliendo sus propios malos olores. Luego vimos al peor de todos, al dictador, abotagado, hinchado, solemne, soberbio, rodearse de jovencitos serviles, que por desgracia también los hay, para hacerse rendir pleitesía y tratar de desacreditar a los muchachos que ahora llevan en alto la verdadera bandera de la dignidad. ¡Adelante, muchachos!... Sin descanso. El camino es el que ustedes están trazando. La furia del viejo dictador y sus serviles lo demuestra. Ustedes son el futuro. Y el presente, por fortuna.
María:
Comentarios recientes