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Hace ya mucho tiempo, cuando se alzaron los estudiantes del 28, ser comunista en Venezuela empezó a tener hasta algún prestigio. Para mucha gente eran el Diablo, pero también para mucha gente eran los buscadores de utopías, los soñadores, los que aspiraban a un mundo mejor. Comunistas fueron Rómulo Betancourt, Miguel Otero Silva, Kotepa Delgado y muchos de esos muchachos que tanto le darían a Venezuela. Pero poco a poco eso fue cambiando. Llegó un momento en que alguien, con mucho ingenio, dijo que no podía ser comunista porque no tenía suficiente dinero. Y, para colmo, la brutal crueldad de Stalin y los suyos convirtió el comunismo en algo muy lejano a la Utopía, más cerca del pragmatismo y la corrupción que de los sueños. La realidad del mundo, cuando se disolvió la Unión Soviética y cayó el Muro de Berlín, terminó por desacreditar del todo al comunismo, que se vio como era, lleno de feas manchas y corrompido, cuando perdió la protección de Moscú. Ya lo de Hungría y Checoslovaquia los había demolido, pero lo de Polonia y las otras colonias rusas terminó por matarlo. Hoy, en Venezuela, ser comunista es un anacronismo poblado de malas señales y peores efluvios. Y eso se refuerza cuando vemos ridiculeces como la que informa El Universal al comenzar la semana del 30 de agosto de 2010: “PCV estudia demandar a la Mesa de Unidad Democrática: Caracas.- El Partido Comunista anunció hoy que estudia la posibilidad de tomar ‘acciones jurídicas’ contra la oposición, a la que acusa de irrespetar sus símbolos y utilizarlos para lanzar una ‘campaña anticomunista’. El portavoz del PCV, Carolus Wimmer, acusó a la Mesa de la Unidad Democrática de mancillar la dignidad y el programa de su organización. Como prueba de esos supuestos abusos, Wimmer señaló que en la marcha del sábado, convocada por la MUD contra la inseguridad, se levantaron consignas anticomunistas.” Realmente parece una noticia chusca, y parte de lo grotesco está hasta en el nombre del “portavoz”, Carolus Wimmer. ¿De dónde sacaron a ese criollazo? Pero lo más importante: ¿desde cuándo un partido de combate, de calle, se “ofende” porque los malucos de la MUD “levantaron consignas anticomunistas”? “¡Me saco una ceja y te pincho!”, parecen decir. ¿Mancillar la dignidad? ¡Cáspita! Lenín en pantaletas. Realmente, ¿dónde quedaron los tiempos de aguerridas luchas? ¿Es eso lo mejor que puede ofrecer el chavismo? ¡Mala cosa! Pero eso sí, buen material para un novelista.
Eduardo, el PCV está haciendo el ridículo hace mucho tiempo. Lo último erróneo pero mas o menos digno del PCV fue su actuación guerrillera. De entonces para acá sólo han logrado ser un pedacito indeterminado del tradicional e histórico 5 % de la izquierda. Desde que se pegaron a Chávez, tras haber ido perdiendo sin parar a sus mejores líderes, han quedado para declarar las pendejadas que declaran a cambio de un carguito.
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