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Cuando yo era niño –y de eso han pasado más de seis décadas– a los cobardes se les llamaba “gallinas”. Los militares, que por lo general son infantiloides y de allí el gusto por los uniformes y las regorgayas y todas esas cosas, aún utilizan esa misma calificación para los que demuestran miedo. El teniente coronel Arias Cárdenas, antes de que su propia condición gallinácea lo obligara a recular y ponerse bajo la axila del teniente coronel Chávez Frías, llamó muchas veces “gallina” a Chávez Frías. Y tenía toda la razón. El teniente coronel Chávez Frías acaba de demostrar una vez más su falta de valor, al tratar de echar a correr cuando el Presidente Uribe lo enfrentó, al extremo de que el Presidente Uribe le haya dicho “¡Sea varón!”, con lo que lo acusó de “niña”, que era el otro remoquete que en ese infancia que quedó atrás hace más de seis décadas se aplicaba a los que demostraban poco valor. Pero, como cualquier cobarde, el teniente coronel Chávez Frías, al sentirse a buen recaudo y ya seguro de no recibir una merecida trompada en la nariz, se envalentonó. Pero aun envalentonado no pudo ocultar su condición de gallina y niña cuando declaró a la gente de CNN que “Si no fuera por la mesa de obstáculo y los mandatarios amigos el presidente Uribe físicamente me agrede". Prácticamente corrió a buscar protección bajo las faldas de su madre y lo reconoció en público. Esa es una de las causas de la desgracia de Venezuela: el personaje que se aprovechó de la ruina de los partidos democráticos para apoderarse del mando del país no es lo suficientemente varón como para gobernar de verdad. Prefiere, como un niño malcriado –o una niña malcriada– jugar a que gobierna, imaginarse emperador, líder continental y todas cosas, y el dinero que se necesitaba para desarrollar a Venezuela lo malgastó en esos juegos de niño. O de niña. La crisis eléctrica, la crisis alimentaria, la crisis de seguridad, la crisis de empleo y todas las demás crisis son resultado de esa locura, de ese accionar de gallina, O de niña.
Que bueno conseguir una página, donde la composición cromática le permite al usuario, observar, conocer, criticar y concluir sin temor a estar o no de acuerdo, gracias Felicidades al Equipo de Literanova.eduardocasanova.com
Amigo Eduardo,
Que chavez es un cobarde los sabemos desde el famoso "por ahora", la moqueadera de la sotana de Porras, los chillidos en la Orchila y muchos mas pero decirle NIÑA no es admisble LAS NIÑAS SOMOS MUCHO MAS MACHAS que muchos que se la echan de VARONES 
No lo dudo, Anita. Llamar "niña" a un varón era, en mi infancia, un recurso infantil con cierto toque de burla y posiblemente basado en el machismo, pero existía, independientemente de que fuera justo o no.
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