Un espacio dedicado a la literatura, las artes y temas de actualidad que puedan interesarle a todo el que piense y quiera un mundo mejor.
| « UN MENSAJE, NO A GARCÍA, ¡SINO A CHÁVEZ! | Semántica política » |
A raíz de su actuación en el caso de Honduras en junio y julio de 2009, José Miguel Insulza, el Secretario General de la Organización de Estados Americanos, no parece haber manejado la crisis con un mínimo de habilidad, y hasta se ha ganado el repudio de mucha gente seria. Insulza, que asumió el máximo cargo de la OEA a fines de mayo de 2005, poco antes de cumplir los sesenta y dos años, hasta entonces parecía un triunfador. Nació en Santiago en 2 de junio de 1943. Estudió en un colegio típico de la burguesía chilena, se graduó de abogado en la U. de Chile y realizó estudios de postgrado en la Facultad Latinoamericana de Estudios Sociales (Flacso), organización creada por la ONU que funcionaba en Santiago, y también en la Universidad de Michigan, en los Estados Unidos. Militó en la Democracia Cristiana hasta que se pasó al MAPU (Movimiento de Acción Popular Unitaria), desprendimiento de los democristianos que se orientó hacia la izquierda recalcitrante, fundado por Rodrigo Ambrosio (muerto en un accidente en 1972) con cuya hermana se casó Insulza. Durante el gobierno de Allende trabajó en el Ministerio de Relaciones Exteriores bajo las órdenes de Clodomiro Almeyda (notable socialista bien de izquierda), y pasó a militar en el Partido Socialista. Cuando el golpe de Pinochet estaba fuera de Chile, casado en segundas nupcias, y pasó a vivir como exiliado en Roma, de donde salió para vivir en México, en donde ejerció la docencia universitaria. Allí se casó por tercera vez, ahora con una mexicana. Al retornar la democracia a Chile, durante el gobierno del democratacristiano Patricio Aylwin, Insulza trabajó en el servicio Interno de la Cancillería. El sucesor del Aylwin, el también democratacristiano Eduardo Frei Ruiz-Tagle lo designó inicialmente Subsecretario de Relaciones Exteriores y luego Ministro de Relaciones Exteriores. Como tal le tocó manejar la complicada situación del arresto de Pinochet en Inglaterra. En el gobierno de Ricardo Lagos asumió el Ministerio de Relaciones Interiores, y fue entonces cuando la prensa empezó a llamarlo “El Pánzer” por su aspecto físico y su empuje. Se convirtió también en el político chileno que más tiempo ha estado en el gabinete ejecutivo de su país. En 2004, Lagos buscó abiertamente ubicar a Insulza en la Secretaría General de la OEA como una forma de lograr que Chile estuviera en una posición de importancia en la América Latina. El cargo fue ganado por un ex-presidente de Costa Rica, Miguel Ángel Rodríguez, e Insulza buscó convertirse en candidato a la Presidencia de Chile para el 2005. Parecía que lo iba a lograr, pero se le atravesó una figura muy importante en su propio Partido Socialista: Michelle Bachelet. Las acusaciones de corrupción contra el Secretario General de la OEA abrieron de nuevo la posibilidad de que Insulza obtuviera ese cargo para prestigio chileno, para lo cual tenía que enfrentarse al ex-canciller mexicano Luis Ernesto Derbez y al ex-presidente salvadoreño Francisco Flores, y también al rechazo de los Estados Unidos, que fue lo que en definitiva lo aupó, pues al nombrarlo, la mayoría de los gobiernos demostraba que no era cierto aquello de que en la OEA se hacía lo que ordenaba el gobierno de los Estados Unidos. Su elección fue como un gran partido de ajedrez, en el que Brasil, Argentina, Uruguay y Ecuador lo apoyaban junto con Venezuela, que lo hacía por ir contra los gringos, pero Perú y Bolivia lo adversaban abiertamente, mientras que Colombia apoyaría a quien indicara Washington. Una gira de Lagos logró que los países del Caricom lo apoyaran. El retiro de Flores puso en posición de aparente ventaja a Derbez, pupilo de los Estados Unidos. El 11 de abril de 2004 fue la votación, y hubo un empate, 17 votos por lados. La votación se repitió varias veces. El 2 de mayo parecía que el mexicano ganaría gracias a un cambio de posición de Panamá, pero Haití y Bahamas a su vez también cambiaron. Finalmente Derbez renunció y “El Pánzer” obtuvo el cargo con 31 votos a favor, dos abstenciones y un voto en blanco. Cuatro años después, en el 2009, parecía que iba a ser el candidato de la Concertación en Chile, pero allí enfrentó un nuevo fracaso, que se concretó el 19 de junio de 2009, cuando anunció que buscaría la reelección en la OEA. Se le ha acusado de favorecer abiertamente los intereses del teniente coronel Chávez Frías porque del líder “bolivariano” podría depender esa posibilidad de ser reelecto. Su actuación, no muy afortunada, en lo relativo al golpe en Honduras, en donde contrariamente a lo que recomendaba la más elemental diplomacia condenó a una de las partes por adelantado, sin siquiera fingir que oiría sus argumentos, podría reforzar esa tesis. No parecería que tenga asegurada la reelección, sobre todo si de nuevo el gobierno de los Estados Unidos se le opone y logra convencer a los que no siguen las líneas de Chávez de que Insulza no debe ser reelegido por su fracaso en Honduras. Podría ser cierto lo que muchos afirman, entonces: que su fracaso en Chile lo ha perjudicado grandemente. Su ambición de continuismo, irónicamente, lo habría convertido en un triste émulo de Chávez, Uribe, Zelaya y todos los que han pretendido eternizarse en el poder. Es una lástima. Por su trayectoria merecería un final menos mustio. Está bien, nunca llegó al verdadero estrellato, pero terminar solo, fané y descangallado saliendo de madrugada de un cabaret, es demasiado.
Estupendo analisis del insulso del Insulza de la OEA
Comentarios recientes