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En VENEZUELA XXI: La Revolución de la Estupidez, Gonzalo Palacios Galindo sugiere cómo la restructuración de la Fuerza Armada venezolana podría eliminar las estupideces que nos atan a los errores del pasado. Sigue el quinto capítulo: La Estupidez en las Fuerzas Armadas.
LA ESTUPIDEZ DE LAS FUERZAS ARMADAS
“El estado social y político de una nación está siempre en relación con la naturaleza y composición de sus ejércitos.”1
Caveat Lector Scribaque 2: lo que he escrito hasta ahora y lo que seguirá tiene una fuente principal, mi memoria. Mis recuerdos no siempre son fieles a la realidad histórica, y aunque todos somos víctimas de la memoria que nos traiciona a diario, no siempre sabemos perdonarla.
Mi primer recuerdo de las fuerzas armadas venezolanas me retrotrae a los cuatro o cinco de años de edad. Vivíamos en Maracay, que Juan Vicente Gómez había convertido en base de opresión militar del pueblo durante los veintiséis años que duró su dictadura. Si me encontraba jugando cerca de la entrada principal de la casa, o en el zaguán, la que me cuidaba, Juanita o Zoila, me llamaba: “¡Venga acá, niño! ¡No se asome a la calle, que por ahí viene la recluta y son capaces de llevárselo al cuartel!” Y en efecto, dos o tres minutos más tarde pasaba un grupo de 10 o 15 adolescentes lo suficientemente ESTÚPIDOS para ser “reclutados” y obligados a ingresar al ejército. En honor a la justicia, la torpeza mental (la ESTUPIDEZ) de estos jóvenes se debía a razones que ellos no podían controlar como eran el hambre, un gobierno dictatorial, el analfabetismo, y el crimen común. Años más tarde la lectura de Dostoyevski me abrió los ojos al hecho que tanto en Rusia como en el resto de la civilizada Europa, “la recluta” existía en la Edad Media, y tenía raíces en la democracia griega. Mis ayas lo que querían era que dejara de jugar y que me sentara a almorzar, pero el miedo a los militares y a los cuarteles perduró y forjó mi desprecio hacia su función opresiva dentro de nuestra sociedad civil. No quiero extenderme aquí con anécdotas personales pero conviene que el lector comprenda cómo llegué a la conclusión de que en nuestro tiempo (siglo XXI) y espacio (la Tierra) las fuerzas armadas son una ESTUPIDEZ que no tiene justificación alguna.
Hasta los Papas han dejado de ser ESTÚPIDOS: ya no confunden la fuerza militar con la autoridad divina que supuestamente les legara Jesús antes de desaparecer de esta tierra. Viendo que el Mesías no se independizaba de Roma, un grupo de sus discípulos se torna impaciente y le exige fijar fecha para restablecer el Reino de Israel. ¿“Es ahora?” le preguntan. El lector podrá imaginarse la reacción del Maestro, ‘¡Qué torpes son! ¡No comprenden nada!’ y les contesta algo así:
“No les toca a ustedes conocer ni cuando ni como: ya Dios Todopoderoso dirá. El dinamismo del Espíritu del Amor les hará entender Quién soy y ustedes dejarán de ser ESTÚPIDOS…”3
De haber sido venezolanos aquellos discípulos en lugar de judíos, bien pudo haber añadido Jesús, “y ahí les dejo eso!”, limpiándose una mano con la otra,4 para luego desaparecer de una vez por todas.
Después de la unificación de Italia, en 1870, la pérdida de todos los territorios de la Iglesia Romana convirtió al Papa Pío Nono en el “Prisionero del Vaticano.” El abandono forzado de los asuntos de este reino hizo que el Papa le dedicara más tiempo a la vida espiritual de la Iglesia.5 Tal fue su gestión en este sentido que hoy día está en proceso su beatificación (iniciado por el Papa Juan Pablo II en el año 2000). Pío Nono dejó de ser ESTÚPIDO cuando la oración y la meditación en la tranquilidad y sosiego de los pasillos y jardines del Vaticano le devolvieron la razón, a él y a los pontífices que lo sucedieron en el cargo.
Ni mi desprecio por los ESTÚPIDOS de la recluta, ni la ESTUPIDEZ de los primeros discípulos de Cristo que confundieron el reino del Amor con el de la fuerza (¡tamaña contradicción!), ni el hecho que hasta Pío Nono los papas cometían la ESTUPIDEZ de confiar en sus ejércitos,6 nada de esto se compara con la opinión de Albert Einstein sobre la ESTUPIDEZ de las fuerzas armadas:
“… y esto me trae al peor resultado de la “vida en rebaño”, el sistema militar que yo aborrezco. Que un hombre se deleite marchando al son de una banda marcial me es suficiente [motivo] para que yo lo deteste. Este hombre recibió un cerebro por error; todo lo que hubiese necesitado era un sistema nervioso sin protección alguna. Hay que acabar con esta plaga de nuestra civilización lo más pronto posible. Heroísmo bajo órdenes, violencia sin sentido, y toda la ESTUPIDEZ que pasa por patriotismo ¡Cuánto los detesto! ¡Cuán detestable y abominable es la guerra! Preferiría que me descuartizaran a participar en algo tan horroroso.[…Esta diablura] hubiese terminado hace mucho tiempo, de no haberse corrompido el sentido común de la gente por intereses comerciales y políticos a través de las escuelas y de la prensa.”7
Más cercana a nuestra situación en Venezuela es la opinión que expresara el Presidente de Costa Rica, Oscar Arias al aceptar el Premio Nobel de la Paz en 1987:
“…nunca apelaremos a la violencia, nunca apoyaremos soluciones militares…”
De no haberse contradicho repetidas veces, estas palabras se harían eco de Bolívar cuando proclamara que “Aunque la guerra es el compendio de todos los males, la tiranía es el compendio de todas las guerras”8 y “El sistema militar es el de la fuerza, y la fuerza no es gobierno.”9 Lamentablemente, las dudas y las contradicciones caracterológicas que él heredara de sus padres y de sus tíos acompañaron a Bolívar toda su vida: “Acostumbrado a mandar como militar, nunca podré acertar a llevar una carrera civil […] Este sentimiento es en mi muy antiguo…”10 O sea, de sus períodos de calma mental y tranquilidad física, Bolívar resalta como pacifista; en medio de la guerra y de la contienda política americana, Bolívar sufre de ESTUPIDEZ y cree que la violencia y las “soluciones” militares pueden beneficiarnos.
De ser cierto lo que escribiera De Coulanges a mediados del siglo XIX, que “el estado social y político de una nación está siempre en relación con la naturaleza y composición de sus ejércitos,” nos acucia analizar asaz brevemente, el estado actual de estos dos elementos en Venezuela. Si uno u otro de esos elementos está constituido por ESTÚPIDOS, peligra la vida de la nación venezolana: si ambos lo están – la población y sus ejércitos – estamos presenciando su fin. Pienso lo segundo.
En primer lugar, el estado social y político de Venezuela está tan débil y desfigurado que la mayor parte de sus residentes son ESTÚPIDOS hasta para entender el significado de los vocablos “social” y “político.” “Social” casi siempre les significa sus festejos o los de sus amigos, las bodas, los 15 años, los bautizos, en suma, acontecimientos programados para ver y ser vistos. En este sentido popular, lo social es una ESTUPIDEZ que carece de todo valor cívico. Por otra parte, la muchedumbre ESTÚPIDA entiende la palabra “político” como sinónimo de ladrón o de hipócrita, nunca para denominar a quien dedica su vida para el bienestar nacional.
La población venezolana sufre de ESTUPIDEZ en lo social y lo político desde siempre:
“La posición de los moradores del hemisferio americano ha sido por siglos puramente pasiva: su existencia política era nula […] Los estados son esclavos por la naturaleza de su constitución o por el abuso de ella; luego, un pueblo es esclavo cuando el gobierno, por su esencia o por sus vicios, holla y usurpa los derechos del ciudadano …”11
“… por último, inciertos sobre nuestro destino futuro, y amenazados por la anarquía, a causa de la falta de un gobierno legítimo, justo y liberal, nos precipitamos en el caos de la revolución…”
“… evitemos caer en anarquías demagógicas o en tiranías monócratas.”12
Si nos guiamos por Bolívar en su apogeo intelectual (Carta de Jamaica), Venezuela es un estado esclavo (el gobierno usurpa los derechos del ciudadano), estamos en el “caos de la revolución” y hemos caído en una tiranía monócrata. En los dos siglos de vida que llevamos como país independiente, nunca habíamos descendido ni individual ni colectivamente a los niveles de corrupción en que nos encontramos en el año 2010: quien lo dude o lo niegue sufre de ESTUPIDEZ CRÓNICA.
De ese estado de perenne ESTUPIDEZ política y social que Bolívar describiera en su famosa Carta, Venezuela improvisó sus “Fuerzas Armadas”. La “torpeza notable en comprender las cosas” hizo que los llaneros y demás criollos combatieran a favor del sanguinario caudillo José Tomás Boves. Más tarde, la misma ESTUPIDEZ indujo a las hordas criollas a que se unieran al “Catire” Páez. La valentía (o ESTUPIDEZ) de sus compatriotas alimentó la ambición de Páez hasta entorpecer su pensamiento. La ESTUPIDEZ se apoderó del guerrero para convertirlo en el segundo tirano monocrático de Venezuela (el primero, Simón Bolívar).
Que la población de una nación sufra de ESTUPIDEZ - en nuestro caso, que todos los residentes de Venezuela seamos ESTÚPIDOS en mayor o menor grado - pareciera confirmar lo que escribiera el filósofo Massimo Desiato, “… una de dos: o nos hemos vuelto estúpidos todos, lo que es poco creíble, o hay una estrategia opiácea para narcotizar a la clase media, haciéndole creer que la política no es importante.13” Venezuela ha tenido 26 constituciones en 200 años, una duración promedio menor de ocho años cada una. Esa inestabilidad política hace creíble que nos hayamos vuelto ESTÚPIDOS todos. En ese caso la lógica dicta que el más calificado entre nosotros para gobernar es el más ESTÚPIDO. Una situación que recuerda la que siguiera al gobierno del gran legislador clásico Solón:
“…el pueblo aun conservaba un odio irreflexivo contra las formas de gobierno que durante cuatro siglos lo habían oprimido, el reinado de la aristocracia. Observando el ejemplo de muchas ciudades griegas, [el pueblo] optó por un tirano.”14
“La clase media” que menciona Desiato nunca ha constituido más del 20% de la población en Venezuela; la “oligarquía”, para usar la terminología clásica, si acaso habrá alcanzado un 5% en las mejores etapas de la economía nacional.15 El 75% restante de la población es la clase “pobre”.16 Este porcentaje de la población es similar al que apoya al monócrata en el poder. Ni con tres salarios mínimos puede subsistir una familia en la Venezuela del siglo XXI.
“De tal palo, tal astilla:” es una ESTUPIDEZ pretender que el “ejército nacional” o la “armada nacional” como solíamos referirnos a las Fuerzas Armadas, sea una institución constituida por ciudadanos provenientes de la clase media. Solamente la clase indigente ha sido lo suficientemente ESTÚPIDA de pensar que pertenecer a lo que Albert Einstein llamara “esta plaga de nuestra civilización” es preferible a la vida del ciudadano libre y soberano. Como en todos los países del antiguo imperio español, dos clases sociales se ven representadas en las fuerzas armadas de Venezuela, la escasa clase media y la pobre. Una vez obtenida la independencia, los venezolanos ricos – los oligarcas – se apartaron del quehacer político nacional, como quiso hacerlo Bolívar en las haciendas de los Palacios en Aragua y Tamanaco. Posiblemente sin esa intención, el General de Brigada Yépez Daza alude a la presencia de las dos clases en el ejército venezolano cuando escribió
“Estos problemas [socioeconómicos] afectan tanto al personal de tropa, que constituye el grueso de nuestras Fuerzas Armadas, como también al personal profesional.17 Una vez que se integran al ejército, la mayor parte de ellos consideran un honor el prestar obediencia ciega a su comandante, ESTÚPIDO o no. Logran así una posición social superior a la que habían conocido hasta entonces:
“La organización militar venezolana, antigua por nacida en tiempos de la Colonia… y puesta en vigencia nuevamente por el General Juan Vicente Gómez, lo que necesita es ser remozada de nuevo, esta vez, como obra de la democracia venezolana.”18
Ubicar en la Colonia el nacimiento del estamento militar venezolano es una torpeza mental, una mentira histórica, una ESTUPIDEZ. El dictador Juan Vicente Gómez cambió la “montonera” y creó el ejército venezolano, sin nada que ver con los conquistadores 19. La necesidad de remozar el ejército “como obra de la democracia venezolana” era un axioma contradictorio, popular entre los políticos puntofijistas 20 que generalmente manifestaba no la mendacidad de quien lo dijese, sino su ESTUPIDEZ. ¿Porqué ESTÚPIDOS? Simplemente porque “la razón de ser de las Fuerzas Armadas es la guerra,” que la Constitución anterior (1961) a la actual repudiaba “como instrumento de política internacional.”
La palabra “guerra” no se encuentra en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999); esta Constitución define la función de la “Fuerza Armada Nacional” como garante de “la independencia y soberanía de la Nación.”21 Aunque los integrantes de la Fuerza Armada Nacional tienen el derecho al sufragio, se trata de una ESTUPIDEZ demagógica ya que la palabra “democracia” brilla por su ausencia en el texto constitucional. Lógicamente en la estructuración de esa institución tampoco figura el sistema democrático pues se fundamenta en la obediencia y subordinación al Presidente de la República en su carácter de Comandante en Jefe. La misión de la Fuerza Armada incluye “el mantenimiento del orden interno”, el cual resulta del poder de opresión (para lo cual es esencial la ESTUPIDEZ del pueblo y del militar) y no de la libertad que confiere un sistema democrático.22 Esta contradicción conceptual nunca ha sido resuelta y es lamentable tener que confirmar hoy día (2010) lo que temiera el General Yépez Daza hace un cuarto de siglo sobre la carrera militar:
“… el aumento indiscriminado de sueldo – que para muchos es la solución fácil y deseable – conduce a una imagen de oficiales mercenarios y a una incitación a la competencia por mayores ingresos hasta sustituir, por la opulencia, la austeridad económica exigida por la ley y que es uno de los valores fundamentales en la formación del soldado.”
1 Fustel de Coulanges, La Ciudad Antigua, México, 1944; página 383.
2 “Alerta al lector y escritor”, el Latín confiere seriedad donde aparezca.
3 Hechos de los Apóstoles, 1, 7-8. Traducción libre pero fiel al texto original, el autor.
4 El lector que no sepa a que me refiero, que me lo pregunte al gpgpalacios@gmail.com.
5 Pío Nono llevó a cabo el Primer Concilio del Vaticano, declaró la infalibilidad papal, y definió el dogma de la Inmaculada Concepción (la Virgen María fue concebida sin pecado original.
6 “Leemos en una carta de Odo Russell a John Lord Russell (Enero 16, 1861), ‘El Papa me explicó entonces, como lo había hecho anteriormente, que la arroganciade los Italianoshacía imposible que se auto-gobernaran, y que el movimiento actual en Italia [la Unificación] nunca triunfaría; nosotros los Inglesesnunca entenderemos porqué Itlia debe ser gobernada por fuertes ejércitos y una mano firme.’” http://www.ianpaisley.org The Popes at War and the Fall of the Papal States by Dr. Clive Gillis.
7 Albert Einstein, Ideas and Opinions, New York, 1982, página 10. Traducción mía.
8 A los ciudadanos de Cundinamarca, 17 diciembre 1814.
9 Carta a Cortés Madariaga, 26 noviembre 1816.
10 Al General Santander, 25 febrero 1825.
11 Ver OEA/Ser.L/V/II.,Doc. 54, 30 diciembre 2009, Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
12 Simón Bolívar, Carta de Jamaica, Caracas, 1972, páginas 160, 163-164, 169.
13 Ver epígrafe, página 1.
14 Fustel de Coulanges, op.cit. página 390.
15 Ver páginas 144-145.
16 About the cost of living I am actually being very conservative, the average Venezuelan can not afford the basic goods, it would require at least 3 minimum wages per household to do so.(Margie, 3/22/2009) AllExperts
17 General de Brigada Juan Yépez Daza, “El Realismo Militar Venezolano”, en El Caso Venezuela, una ilusión de armonía, Moisés Naim y Ramón Piñango, IESA, Caracas, 1989, página 346.
18 General de Brigada Juan Yépez Daza, op.cit., página 348.
19 El modelo militar de Gómez fue el alemán, see Gomez, tyrant of the Andes by Thomas Rourke.
20 Referencia al Pacto de Punto Fijo, inicio del último período democrático en Venezuela (1959-1999).
21 Título VII, Capítulo III, “De la Fuerza Armada Nacional.”
22 “…hemos regresado al pasado remoto venezolano en el cual las armas de la República eran las armas del dictador de turno. La época en que los militares se sentían propietarios de la nacionalidad y de la nación y por supuesto de sus bienes. Herederos del “ejército forjador de libertades” como dice su lema caduco y mentiroso, cuando en realidad durante más de un siglo ese ejército fue el corazón y el brazo armado y represor de los conculcadores de la libertad y el progreso de los venezolanos. Una estructura que desde la propia guerra de independencia, se convirtió en el forjador de fortunas y terratenientes al amparo del propio Simón Bolívar, que para repartir entre sus oficiales y tropas bienes raíces de toda naturaleza, decretó en 1817 y 1821 la Ley de Reparos y la Ley de Haberes Militares**, convirtiendo de esa manera a la casta militar en la clase oligárquica y plutocrática dominante de la época y por muchos años más.…” JOAQUIN F. CHAFFARDET
Seguirá V XXI 6 LITERANOVA, ESTUPIDECES BÁSICAS.
Capítulos publicados:
VENEZUELA XXI, y la Revolución de la ESTUPIDEZ
VENEZUELA XXI: Chávez y sus armas nucleares
VENEZUELA XXI, la guerra con Colombia
VENEZUELA XXI, Ad inteligentes, pauca
VENEZUELA XXI, La Estupidez en las Fuerzas Armadas
Gonzalo Palacios Galindo (Maracay, 1938). Estudió Arquitectura en la Universidad Central de Venezuela, Recibió la Maestría y el Doctorado en Filosofía en la Universidad Gregoriana (Roma) y en la Universidad Católica de América (Washington, DC, USA). Mantuvo una intensa actividad académica en varias universidades de Venezuela y de Estados Unidos. También ejerció cargos diplomáticos en la Embajada de Venezuela en Washington. Actualmente enseña Filosofía en Prince George’s Community College.
sinceramente hay muchas cosas que dices que son ciertas como por ejemplo el problema de corrupcion que hay en el pais. Pero no comparto tu opinion sobre que BOLIVAR era estupido el era estratega (y si no eres estupido y tu logica es buena) te pones en sus pantalones y analizas los factores que se presentaron en esa epoca te daras de cuenta que no habia otra salida que un conflicto armado para lograr la independencia ya que la estupida oligarquia de la epoca no soltaria su tesoro sin hacer la guerra estupida que siguen haciendo hoy dia. Que los posteriores lideres se volvieran estupidos no justifica que Bolivar lo sea. no estoy deacuerdo con las fuerzas armadas porque tambien las considero estupidas pero a veces son necerarias sobretodo para defender a ese pueblo que es el unico que sufre todos los males de los estupidos que estan en la elite gracias.
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