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La dictadura –la tiranía- de Juan Vicente Gómez, fue un mal necesario. En eso están de acuerdo prácticamente todos los historiadores y todos los que se han ocupado de ese tiempo terrible que padeció Venezuela entre 1913 y 1935. 1913, porque fue el año en que Gómez optó por el continuismo, por quedarse en el poder indefinidamente, y por endurecer su régimen que hasta entonces había sido más bien tolerante, al extremo de que Rómulo Gallegos y sus amigos habían hablado de una “Alborada” luego de celebrar la caída de Cipriano Castro, que fue el 19 de diciembre de 1908, cuando Gómez lo tumbó con un golpe absolutamente incruento. Y 1935, porque el 17 de diciembre de ese año murió en su cama, en Las Delicias, en Maracay, Juan Vicente Gómez. A pesar de los presos, los perseguidos, los asesinados y la falta absoluta de libertades, el gobierno de Gómez fue muy importante porque unificó a Venezuela y acabó con un siglo de guerras continuas. Guerra Civil de Independencia primero, Guerra Convencional de Independencia después, y guerras civiles, golpes, revoluciones, agitación, inestabilidad y todo lo malo posible hasta que Gómez acabó con el bochinche. Y, una vez acabado el bochinche, Gómez se dedicó, posiblemente por razones militares, a construir caminos para hacer de Venezuela un solo país, en el que se pudiera viajar de una parte a la otra sin necesidad de hacer testamento y salir de la república. Entonces todo pareció ir por senderos de prosperidad y progreso, pero llegó el petróleo, que quizás haya sido otro mal necesario, pues permitió que Venezuela adelantara a grandes saltos para compensar más de un siglo de desgracias. Pero a la vez lo corrompió todo, al extremo de causar que un militarcito, golpista, fascista y ególatra, se apropiara del país y a punta de petrodólares y engaños lo arruinara moral y físicamente. ¿Será otro mal necesario para que, cuando por fin se cumpla su inexorable destino de caer a platanazos, la democracia, la libertad y el progreso se impongan definitivamente en Venezuela?
30/9/2007
Hola, Esther y muchas gracias. Me gustaría lograr también ese 1% que me falta, pero tú, como profesional de la Economía, bien sabes que no es posible. Es más, por encima del 90% todo es regalía. Un saludo inmenso...
Y no te falta razón, Gonzalo. Yo me limito a plantear la interrogante, porque alguna explicación debe haber para que los venezolanos tengamos que pasar por momentos tan horribles.
ANTIPARALELISMOS ENTRE CHÁVEZ Y CIPRIANO CASTRO
mas que comentario una pregunta, sera cierto que a cipriano castro por burla tambien se le apodaba como el cojo ilustrado?
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