Un espacio dedicado a la literatura, las artes y temas de actualidad que puedan interesarle a todo el que piense y quiera un mundo mejor.
| « Los Antiayudantes de Leoni | ¡Viva Chile! » |
Mariano Medina Febres (Medo), barinés ilustre nacido en 1912, para Miguel Otero Silva fue el caricaturista más importante de la etapa de transición de la dictadura de Gómez a la democracia. Era entonces Medo un joven estudiante de veinticuatro años, pero ya tenía diez de experiencia como caricaturista. Sus “Casos del día”, en el diario “Ahora”, se convirtieron en el verdadero centro de la atención nacional, y, como dijo Otero Silva, “fueron el enfoque más penetrante de la metamorfosis que vivió Venezuela a la muerte de Gómez” (1936). Después Medo se graduó de médico y se especializó en dermatología, por lo que abandonó su carrera de caricaturista. Pero nunca abandonó el humor ni mucho menos el ingenio. Casado con Margarita Arocha (“Mañanita” Arocha, cuyos hijos Rodrigo y Pilar son la mejor demostración de las leyes de Mendel, por talentosos), fue parte de lo que un poco en serio y un poco en broma solía conocerse como “el Sindicato de la Inteligencia” en la década de 1950 (Isaac J. Pardo, Miguel Otero Silva, Mariano Picón Salas, Alejo Carpentier, etc.). Fue en ese tiempo cuando lo conocí, pero en 1961 me convertí en su sobrino político al casarme con su sobrina política, Natalia López Arocha. Y, sobre todo y para mi gran orgullo, en su amigo. No mucho antes se había transformado en puntual y siempre elegante diplomático de primera línea, dotado, como siempre, de una especial inteligencia. Murió antes de tiempo y demasiado joven -apenas frisaba los sesenta y tantos años-, cuando su corazón, que era inmenso, le jugó una mala pasada. No sólo a él, sino a Venezuela.
17/04/2007
Comentarios recientes