Un espacio dedicado a la literatura, las artes y temas de actualidad que puedan interesarle a todo el que piense y quiera un mundo mejor.
| « LA ALFOMBRA ROJA ROJITA | Entre Oliva y Aceituna » |
“La venus de las pieles” (1870), escrita por el aristócrata austro-húngaro Leopold von Sacher-Masoch (27 de enero 1836, Lvov - 9 de marzo 1895, Lindheim, Frankfurt am Main) causó un gran revuelo en las costumbres sexuales de la época al revelar la existencia de conductas “clandestinas” que propendían a derivar satisfacción de la humillación, vejaciones, azotes y malos tratos en general. En dudoso homenaje a sus revelaciones, estas prácticas pasaron a ser llamadas “masoquismo”, y, por extensión, masoquismo se convirtió en el apelativo por excelencia de quienes, en situaciones de otro tipo, disfrutan de ser traicionados, engañados o maltratados en general.
En los tiempos actuales, el masoquismo parece haber ganado un lugar de prominencia en nuestro mundo político. Basta echar una simple ojeada a nuestro alrededor para ver el gozo de muchos arrastrados que disfrutan los vejámenes de su líder máximo. Bastan cinco minutos de “Aló Presidente” para ver cómo se humilla a funcionarios de “alto rango” en público y sin anestesia y cómo son sometidos al escarnio público a fin de salvaguardar la imagen del mismo líder que “es engañado” o “no le informan los problemas”. Y esto por no hablar de los ya cientos de funcionarios de todo nivel que han sido desechados cual bagazo porque simplemente cumplieron su cometido y ya no son necesarios para el “poseso”.
Pero esto no solo funciona del líder máximo hacia abajo. Es rigurosamente cierto que también es válido para el propio líder. En “El Universal” del 7-9-09 aparece la siguiente noticia:
“Brasil no derrochará dinero del petróleo. Brasilia.- El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este domingo en un mensaje a la nación que ‘Brasil no saldrá como un nuevo rico’ a malgastar los recursos que puede generar la inmensa riqueza petrolera descubierta en aguas del océano Atlántico.
‘No vamos a repetir los errores de otros países’, porque ‘sabemos que la riqueza petrolera es un cuchillo de doble filo’, declaró Luna en un mensaje transmitido en cadena de radio y televisión con motivo del Día de la Independencia de Brasil, que se celebrará mañana, citó Efe.”
De manera suave, pero tajante, Lula deja saber su opinión sobre su “alto pana”. Esto, per se, tal vez no tendría mayor importancia si no estuvieran presentes, además, la manera inteligente en que también le sacó la alfombra debajo de los pies en la relación con el nuevo –para entonces- Presidente Obama, en la cual el líder máximo juraba que se convertiría en la estrella del firmamento suramericano hasta que la evidencia lo dejó como novia de pueblo; en el regaño recibido en la reciente reunión de Unasur en Bariloche en que, de manera muy inteligente Lula le hizo saber que le había hecho perder el tiempo con una bazofia extraída de ¡Google! como si fueran planes estratégicos de los EE. UU. (¡en Google, nada más y nada menos!); en las negociaciones con ese mismo país para convertirse en un suplidor confiable de petróleo en perjuicio de Venezuela y en su más reciente declaración de que no haría lo hecho por Chávez con los medios. No. El líder máximo no ha entendido nada de esto (creo que escapa a sus posibilidades) e insiste en llamarlo “mi amigo Lula” o, peor aún, “mi hermano Lula” (debe ser una familia disociada…).
Y a esto le sumamos los rotundos fracasos en los casos Zelaya, en el cual demostró el fulano Mel que si como Presidente fue nulo, como payaso es peor, y Cumbre de Unasur, en la cual dio pena ajena su posición tragicómica frente a la seriedad de los planteamientos del Presidente Uribe. El caso Zelaya, si fuera inteligente, debería borrarlo de su disco duro cerebral por vergüenza propia; sus amenazas de invadir para sacar a Micheletti o de armar a los seguidores de Zelaya (sí, a los treinta y dos o tres que tiene Zelaya) han sido enfrentadas por un hombre sereno, serio y quien ha demostrado que aún existen en nuestro continente quienes ponen los altos intereses de la Patria por encima de los mugrosos centavos que regalan los bufones. La Cumbre de Unasur no necesita ni un comentario. A plena vista está todo.
Mal hacemos en llamar a los presidentes populacheros del continente “chulos”. Su compromiso con sus respectivos países es buscar beneficios para ésos países (que lo hagan efectivamente es otra discusión). Y si hay un masoquista que disfruta en complacerlos, mal se les puede criticar. Su misión la han cumplido. Lo intolerable es que el masoquista pretenda que compartamos sus gustos.
Alberto Lossada Sardi, diplomático y escritor, nació en Caracas en 1950, en el seno de una familia de diplomáticos e intelectuales. Como diplomático ha servido en Estados Unidos, la Unión Soviética, Portugal, Ecuador, Nicaragua, Libia y Francia. Su más reciente cargo fue el de Ministro-Consejero Encargado de Negocios en Portugal. También ha ejercido varias funciones en el Servicio Interno del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Alberto: ¿Será acaso que Lula ”salvará” a los venezolanos de haber caído en manos de Irán? ¿o de China? ¿o de Cuba? Acertado análisis el que haces sobre el masoquismo. Te felicito, Gonzalo Palacios G.
Felicitacioes Alberto, buen argumento éste del Masoquismo, en verdad esos idiotas jala mecate que no sienten verguenza cuando su presidente les canta las cuatro y no haya uno que al menos se defienda, que se puede esperar eh??? esa es su gente, sus marionetas y como todos sabemos que la embarró en Unasur por ahi nos entra un fresquito, de nuevo te felicito, está muy bueno, un abrazo Alberto, Nancy Rosas M.
me gustaria saber mas sobre el masoquismo. sobre el sufrimiento causadp por la misma persona, sus orijenes
Comentarios recientes