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Quien haya conversado en algún lugar público con desconocidos se habrá dado cuenta de que para la inmensa mayoría de los venezolanos Socialismo es sinónimo de solidaridad, y hasta de bondad. Y sobre ese equívoco se treparon el teniente coronel Chávez Frías y su camarilla de militares y militaristas para sentarse con firmeza sobre el poder. El venezolano común no tiene, no puede tener, la más leve idea de que el Socialismo es una ideología de economía política que se basa en la socialización de los medios de producción y tiende naturalmente al autoritarismo o al totalitarismo por la obligación de controlar esos medios de producción. Es algo demasiado intelectual como para que lo entienda un barrendero o una costurera. Ni tampoco sabe que el Socialismo venezolano tuvo un verdadero momento estelar en las décadas de 1970 y 1980, cuando, gracias a Teodoro Petkoff y un puñado de intelectuales y activistas, estuvo a la vanguardia de quienes denunciaron el totalitarismo y el autoritarismo de los gobiernos socialistas de aquel tiempo, pero en Venezuela no pudieron crecer, en buena parte por los ecos de aquel error garrafal que fue la Guerrilla de los 50 y los 60 y en parte porque competían con Acción Democrática, que tenía en sí un componente socialista y la ventaja de estar organizada en todo el país y estar siempre cerca del poder, cosa que hoy no ocurre. Pero también por un error terrible que cometieron al proponer la candidatura de un sujeto extraño, cínico y hasta cruel, que no proyectó nada parecido a solidaridad o a bondad, en vez de proponer a Petkoff, que ofrecía entonces juventud, dinamismo e inteligencia. Y cuando por fin propusieron a Petkoff, ya era tarde, ya el daño se había impuesto. Terminaron muriendo de inconsistencia al convertirse, por simple oportunismo, en uno de los muchos movimientos que apoyó a los militares que tomaron el poder en 1999 y que han venido engañando a la mayoría desde entonces. Hoy en día el uso y abuso del poder y las brutales contradicciones que están a la vista han desgastado al antiguo golpista y siempre militar que ha mal gobernado a Venezuela desde el 99, pero el sueño no ha muerto. Son millones los que todavía creen en el Socialismo y confían en que tarde o temprano se impongan la solidaridad y la bondad. Aunque ya empiezan a darse cuenta de que el Socialismo en el poder, por lo menos en Venezuela, no tiene mucho que ver con la democracia, con esa diosa que a mediados del siglo XX impusieron Rómulo Betancourt y los suyos y que, por lo menos, permite desahogarse y expresarse públicamente cuando se está disconforme. El Socialismo, al fin y al cabo, es una creación del hombre, y toda creación del hombre puede ser modificada por el hombre. ¿Por qué empeñarse tercamente en que es una ideología de economía política, etcétera, etcétera? ¿Por qué no limitarlo a lo que la inmensa mayoría de los venezolanos cree que es y sumarle, sencillamente la democracia? Un Socialismo Democrático, simple y sencillo, puede enfrentarse con ventaja al Socialismo autoritario, totalitario, que quieren imponer a contrapelo los militares y militaristas de Chávez Frías. El venezolano común ama a la democracia, y ha aprendido a querer al Socialismo como solidaridad y bondad. ¿Para qué entrar en profundidades ideológicas? Basta con hacerle ver que puede haber un Socialismo democrático, que sin armas, sin violencia, sin imposiciones odiosas, puede llevar por buen camino a todos los venezolanos. ¡Socialismo Democrático y Vida!
Eduardo:
"La dictadura se presenta acorazada porqué ha de vencer;
Por tu excelente espacio, Eduardo, tienes un merecido Premio Letras Mágicas, que entregamos entre los bloggers.
Eduardo: Me parece que pecas de nostálgico. Eso que propones como socialismo no es tal. Socialismo es esa aberración que descriviste muy bien; tampoco es lo que entiende y proclama nuestro infantil Gobernador mirandino Eso que supone la gente y que tú quieres que se llame socialismo es liberalismo, la tesis política que implementad ha sido solidaria y hasta bondadosa con la gente. ¿Por qué nos cuesta tanto llamar las cosas por su nombre y despegarnos de esa anacrónica "izquierda" por temor a que se nos califique, también anacrónicamente de "derechas"? Los recuerdos son sanos, la nostalgia entristece. Saludos, LBO
Buen día escrtitor; considero que tienes buena pluma, pero, estas cayendo en el juego de la ultraderecha al suponer que eres el único sabio y crítico que no hay en venezuela ningun otro ser pensante; te informo que los venezolanos somos muy inteligentes y no necesitamos intentos fallidos de manipulación mediática como el que intentas ahora, para establecer nuestros criterios. Me identifico co el socialísmo, porque entiendo su esencia humanitaria y humanista y porque estoy convencido que el fin del capitalismo es la autodestrucción del ser humano y no porque Chavez y su camariulla de militares como tu dices en forma despectiva, me lo dijeron. te recomiendo que seas más humilde y que respetes más al pueblo conciente, pues, de lo contrario la historia te consumirá como un rancio oligarca defensor de la avaricia y del egoismo. buen día. 
Señor Nelson Ruiz:
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