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La marcha del sábado 7 de febrero fue algo inesperado, sensacional, magnífico. Los expertos, los que triangulan, cuadriculan, miden y tomas los tiempos, aseguran que en ella participaron más de un millón de personas, y si bien las había de todas las edades, la gran mayoría era gente joven. Y había desde ricachones hasta gente de los barrios más humildes. Se constituyó en realidad en la más eficiente de todas las encuestas. Sobre todo porque todo el mundo sabe que allí estaba sólo una fracción de los que el domingo 15 van a votar NO. En mi caso particular, de siete votos de mi entorno inmediato que podrían haber asistido, sólo fueron tres. Los otros cuatro nos conformamos con celebrarlo frente a un televisor. La reacción oficialista fue de lo cómico a lo infeliz. Oír a una pobre locutora de VTV decir que había ido muy poca gente, mientras enseñaban unas imágenes grabadas quizá un par de horas antes de que la marcha empezara, resultó cómico. No así ver al teniente coronel Chávez Frías disfrazarse de corderito y “rechazar” las acciones por él fomentadas de grupos e individualidades criminales. Sería cosa de aplaudir si no fuera por lo hipócrita, por su pretensión de engañar a la población y tratar de que muchos de los que no van a votar por el sí cambien de opinión. Y porque no hay duda de que después del 15 de febrero lo veremos y lo oiremos echar sapos y culebras y ordenar que se pase a cuchillo a todos los que se oponen a sus designios. Pero lo realmente importante es que ese millón de voces que con alegría y optimismo gritaron los la democracia y el progreso de Venezuela deben haber ahuyentado definitivamente cualquier traza de pesimismo o de miedo de quienes, aun adversando a los violentos y los incompetentes, no se habían decidido todavía a votar NO el domingo 15 de febrero de 2009.
Nos unimos a nuestros hermanos Venezolanos y tambien decimos NOOOOOO.
Según el tenientico chávez solamente fueron veinte mil personas... Otra razán para decirle que NO, y que NO es NO.
¡¡Ese fue, con mucho, el mejor cierre de campaña que podríamos haber tenido!! El oficialismo cree habernos hecho un daño prohibiéndoles a nuestros muchachos todas las rutas solicitadas para marchar este Viernes, pero nos hicieron un favor, así ellos y todos los que puedan, pueden dedicarse a visitar a los indecisos y prepararse para el Domingo. Además evitamos la angustia y frustración de último momento de ver a las bandas de delicuentes asaltar impunemente a los demócratas desde las zonas en las que ellos se sienten fuertes y protegidos por aquellos que deben protegernos a todos.
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